1º ESO

lunes, 5 de diciembre de 2016

2.5. 4º ESO Bloque 2: Historia de la Salvación

De Alejandro a Pompeyo

La distribución de la población judía en Israel evolucionó a lo largo del periodo llamado del Segundo Templo, muchas veces en función de las perturbaciones políticas que no paran de agitar el país. En el momento de la conquista de Alejandro el Grande (332 a.C.), las fronteras del dominio judío son más o menos las que delimitaban ya desde el Regreso a Sión, y que casi no varían durante los dos siglos de dominio persa. El grueso de la población judía se encontraba concentrada en la región montañosa en los alrededores de Jerusalén. Al oeste, un área de poblamiento judío llega hasta los confines de la planicie costera, por el este se extiende hasta el Jordán en la región de Jericó, incluido un pequeño pedazo de Transjordania. Desprovisto de acceso al mar, el territorio así definido está rodeado por todos lados por poblaciones extranjeras y muchas veces hostiles.


En lo esencial esta repartición permanece inalterada en la época helenística. Por eso, hasta que se desencadenó la revuelta hasmonea (167 a.C.), es difícil hablar de un aumento significativo del territorio de Israel, aunque sí esta expansión se diera en el norte, en la región de Galilea. Más los habitantes de estas poblaciones recién constituidas, principalmente en Galilea occidental, una pequeña minoría que acabada la revuelta de Matatías y sus hijos (Macabeos) se ven obligadas a ponerse al abrigo por los ataques de sus vecinos mudándose a Jerusalén. Entretanto, la mayoría de la población judía de Israel permanece concentrada en los montes de Judea y en Jerusalén.

Sólo bajo el reinado de los Hasmoneos Jonatán y Simeón se asiste a un aumento significativo de la expansión y de la implantación judía cuando algunos territorios del sur de Samaria y de la planicie costera, son anexadas al núcleo hasmoneo. Simón (142-134 a.C.) anexa definitivamente al nuevo estado judío Ghezer y Jafa, creando así una continuidad territorial entre Jerusalén y el Mediterráneo. Jafa será el principal puerto judío durante todo el periodo del Segundo Templo, siendo las otras ciudades costeras esencialmente ciudades griegas.


Con todo, el cambio verdaderamente espectacular se da en tiempos de Juan Hiscano (134-104 a.C.). Despúes de la conversión de los Idumeos al judaísmo, la frontera meridional del dominio judío alcanza por el norte al Neguev, mientras que el el norte de Judea son conquistados grandes territorios de Samaria. La anexión definitiva de Galilea se da bajo el reinado del hijo de Juan Hircano, Aristónulo I (104-103 a.C.). Su hermano, Alejandro Janeo (103-76 a.C.) lleva al estado Hasmoneo al máximo de su expansión territorial -dimensiones que la implantación judía en Israel no conocerá desde el reinado unificado de David y de Salomón, nueve siglos antes. Janeo se apodera esencialmente de poblaciones de la faja costera al oeste, Trasnjordania y el Golán.

La conquista del país por las legiones de Pompeyo (63 a.C.) reduce de nuevo las dimensiones del estado judío, ahora entidad autónoma pero vasalla. La política de ocupación romana es sin ambigüedades: son territorios poblados por una mayoría judía permaneciendo bajo el dominio de Hircano II (63-40 a.C.). Perdidas las conquistas de Alejandro Janeo , y parte de los ganado por Juan Hircano, el estado judío comprende apenas Judea, Galilea, el este de Idumea y Transjordania oriental. Las ciudades griegas de Israel recuperan su autonomía, o son anexadas a la provincia de Siria. El territorio de la entidad autónoma judía aumenta un poco en la época de César, que recompensa así a Hircano II y a la familia de Antípater por su fidelidad y ayuda durante la penetración romana en Egipto.


Las diásporas



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