1º ESO

lunes, 26 de septiembre de 2016

1.3. 2º ESO Bloque 1 La Biblia

Resurrección y ascensión de Cristo


¿Cuántas maneras distintas tenemos de hacer un anuncio de un hecho importante?
¿Qué se anuncia en esta canción?


El apóstol Pablo utilizó su primer carta a los corintios para anunciar el mismo hecho. Vamos a leerlo:

1Co 15:1  Ahora, hermanos, quiero que se acuerden del evangelio que les he predicado. Este es el evangelio que ustedes aceptaron, y en el cual están firmes.
1Co 15:2  También por medio de este evangelio se salvarán, si se mantienen firmes en él, tal como yo se lo anuncié; de lo contrario, habrán creído en vano.

  15:3  En primer lugar les he enseñado la misma tradición que  yo recibí, a saber, que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras; que lo sepultaron y que resucitó al tercer día, también según las Escrituras;  y que se apareció a Cefas, y luego a los doce.
  15:6  Después se apareció a más de quinientos hermanos a la vez, la mayoría de los cuales vive todavía, aunque algunos ya han muerto.
  15:7  Después se apareció a Santiago,  y luego a todos los apóstoles.
  15:8  Por último se me apareció también a mí,  que soy como un niño nacido anormalmente.
  15:9  Pues yo soy el menos importante de los apóstoles, y ni siquiera merezco llamarme apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios.
1Co 15:11  Lo que importa es que, tanto yo como ellos, esto es lo que hemos predicado, y esto es lo que ustedes han creído.
1Co 15:12  Pero si nuestro mensaje es que Cristo resucitó, ¿por qué dicen algunos de ustedes que los muertos no resucitan?
1Co 15:13  Porque si los muertos no resucitan, entonces tampoco Cristo resucitó; y si Cristo no resucitó, el mensaje que predicamos no vale para nada, ni tampoco vale para nada la fe que ustedes tienen.
1Co 15:15  Si esto fuera así, nosotros resultaríamos ser testigos falsos de Dios, puesto que estaríamos afirmando en contra de Dios que él resucitó a Cristo, cuando en realidad no lo habría resucitado si fuera verdad que los muertos no resucitan.
1Co 15:16  Porque si los muertos no resucitan, entonces tampoco Cristo resucitó; y si Cristo no resucitó, la fe de ustedes no vale para nada: todavía siguen en sus pecados.
1Co 15:18  En este caso, también están perdidos los que murieron creyendo en Cristo.
1Co 15:19  Si nuestra esperanza en Cristo solamente vale para esta vida, somos los más desdichados de todos.
1Co 15:20  Pero lo cierto es que Cristo ha resucitado. Él es el primer fruto de la cosecha: ha sido el primero en resucitar.
1Co 15:21  Así como por causa de un hombre vino la muerte, también por causa de un hombre viene la resurrección de los muertos.
1Co 15:22  y así como en Adán todos mueren, así también en Cristo todos tendrán vida.
1Co 15:23  Pero cada uno en el orden que le corresponda: Cristo en primer lugar; después, cuando Cristo vuelva, los que son suyos.
1Co 15:24  Entonces vendrá el fin, cuando Cristo derrote a todos los señoríos, autoridades y poderes, y entregue el reino al Dios y Padre.
1Co 15:25  Porque Cristo tiene que reinar hasta que todos sus enemigos estén puestos debajo de sus pies;  y el último enemigo que será derrotado es la muerte.
1Co 15:27  Porque Dios lo ha sometido todo bajo los pies de Cristo.  Pero cuando dice que todo le ha quedado sometido, es claro que esto no incluye a Dios mismo, y a que es él quien le sometió todas las cosas.
1Co 15:28  Y cuando todo haya quedado sometido a Cristo, entonces Cristo mismo, que es el Hijo, se someterá a Dios, que es quien sometió a él todas las cosas. Así, Dios será todo en todo.
1Co 15:30  ¿Y por qué estamos nosotros en peligro a todas horas?
1Co 15:31  Porque, hermanos, todos los días estoy en peligro de muerte. Esto es tan cierto como la satisfacción que siento por ustedes en Cristo Jesús nuestro Señor.
1Co 15:32  Si yo, al luchar con las fieras en Éfeso, lo hubiera hecho por razones humanas, ¿qué habría ganado con eso? Si es verdad que los muertos no resucitan, entonces, como algunos dicen: "¡Comamos y bebamos, que mañana moriremos!"
1Co 15:33  No se dejen engañar. Como alguien dijo: "Los malos compañeros echan a perder las buenas costumbres."
1Co 15:34  Vuelvan verdaderamente al buen juicio, y no pequen, pues algunos de ustedes no conocen a Dios. Digo esto para que se avergüencen.
1Co 15:35  Tal vez alguno preguntará: "¿Cómo resucitarán los muertos? ¿Qué clase de cuerpo tendrán?"
1Co 15:36  ¡Vaya pregunta tonta! Cuando se siembra, la semilla tiene que morir para que tome vida la planta.
1Co 15:37  Lo que se siembra no es la planta que ha de brotar, sino el simple grano, sea de trigo o de otra cosa.
1Co 15:38  Después Dios le da la forma que él quiere, y a cada semilla le da el cuerpo que le corresponde.
1Co 15:42  Lo mismo pasa con la resurrección de los muertos. Lo que se entierra es corruptible; lo que resucita es incorruptible.
1Co 15:43  Lo que se entierra es despreciable; lo que resucita es glorioso. Lo que se entierra es débil; lo que resucita es fuerte.
1Co 15:44  Lo que se entierra es un cuerpo material; lo que resucita es un cuerpo espiritual. Si hay cuerpo material, también hay cuerpo espiritual.
1Co 15:45  Así dice la Escritura: "El primer hombre, Adán, se convirtió en un ser viviente"; pero el último Adán se convirtió en espíritu que da vida.
1Co 15:46  Sin embargo, lo espiritual no es primero, sino lo material; después lo espiritual.
1Co 15:47  El primer hombre, hecho de tierra, era de la tierra; el segundo hombre es del cielo.
1Co 15:48  Los cuerpos de la tierra son como aquel hombre hecho de tierra; y los del cielo son como aquel que es del cielo.
1Co 15:49  Así como nos parecemos al hombre hecho de tierra, así también nos pareceremos a aquel que es del cielo.
1Co 15:50  Quiero decirles, hermanos, que lo puramente material no puede tener parte en el reino de Dios, y que lo corruptible no puede tener parte en lo incorruptible.
1Co 15:51  Pero quiero que conozcan el designio secreto de Dios: No todos moriremos, pero todos seremos transformados
1Co 15:52  en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, cuando suene el último toque de trompeta. Porque sonará la trompeta, y los muertos serán resucitados para no volver a morir. Y nosotros seremos transformados.
1Co 15:53  Pues nuestra naturaleza corruptible se revestirá de lo incorruptible, y nuestro cuerpo mortal se revestirá de inmortalidad.
1Co 15:54  y cuando nuestra naturaleza corruptible se haya revestido de lo incorruptible, y cuando nuestro cuerpo mortal se haya revestido de inmortalidad, se cumplirá lo que dice la Escritura: "La muerte ha sido devorada por la victoria.
1Co 15:55  ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?"
1Co 15:56  El aguijón de la muerte es el pecado, y el pecado ejerce su poder por la ley.
1Co 15:57  ¡Pero gracias a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo!
1Co 15:58  Por lo tanto, mis queridos hermanos, sigan firmes y constantes, trabajando siempre más y más en la obra del Señor; porque ustedes saben que no es en vano el trabajo que hacen en unión con el Señor.
 

¿Qué cambiaría para ti si Jesucristo no hubiera resucitado?

martes, 20 de septiembre de 2016

1.2. 3º ESO Bloque 1: La Biblia y su estudio

Autoridad y autenticidad


Te propongo hacer un cuadro comparativo, analizando varios aspectos de diferentes libros.


     
Investiga y completa la siguiente tabla:

Título
Autor
Género
¿Es real?
¿Es ficción?
¿Es tradición?





































¿Todos los libros tienen la misma autoridad? Enumera todos los elementos que según tu opinión, condicionan la autoridad de un libro (puedes escribir un comentario debajo de esta entrada).

Si hablamos de niveles de autoridad, ¿qué autoridad crees que tiene la Biblia? ¿Por qué?



Por último, piensa y ordena los libros con los que iniciamos esta entrada, colocando arriba los de mayor autoridad y en orden descendente el resto.

¿Hay alguna decisión que creas conveniente tomar en base a lo que hemos estado trabajando hoy?

miércoles, 14 de septiembre de 2016

1.2. 2º ESO Bloque 1: La Biblia y su estudio

Jesús y Nicodemo



En el evangelio de Juan capítulo 3, podemos leer la siguiente historia:




Había un hombre de los fariseos, llamado Nicodemo, prominente entre los judíos.
Este vino a Jesús de noche y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede hacer las señales que tú haces si Dios no está con él.
Respondió Jesús y le dijo: En verdad, en verdad te digo que el que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios.
Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo ya viejo? ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer?

Jesús respondió: En verdad, en verdad te digo que el que no nace de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios.  Lo que es nacido de la carne, carne es, y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te asombres de que te haya dicho: "Os es necesario nacer de nuevo." El viento sopla donde quiere, y oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.
Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede ser esto?


   Jesús respondió y le dijo: Tú eres maestro de Israel, ¿y no entiendes estas cosas? En verdad, en verdad te digo que hablamos lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero vosotros no recibís nuestro testimonio. Si os he hablado de las cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os hablo de las celestiales? Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, es decir, el Hijo del Hombre que está en el cielo. 

   Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que sea levantado el Hijo del Hombre, para que todo aquel que cree, tenga en El vida eterna. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El. El que cree en El no es condenado; el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Y este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, pues sus acciones eran malas. Porque todo el que hace lo malo odia la luz, y no viene a la luz para que sus acciones no sean expuestas. Pero el que practica la verdad viene a la luz, para que sus acciones sean manifestadas que han sido hechas en Dios.




En un comentario debajo de esta entrada, responde: 
1. ¿Cuál es tu fecha de nacimiento?
2. ¿Cuántas veces has nacido?
3. ¿Has experimentado algún cambio en tu vida al acercarte a Jesús? Puedes comentar el que para ti sea el más importante.