1º ESO

domingo, 12 de febrero de 2017

3.6. 2º ESO Bloque 3 Jesucristo

Jesús y sus discípulos

Según Holman (2003), el término discípulo proviene de una raíz latina cuyo significado primario es aprendiz o pupilo. 


En el judaísmo rabínico, el término discípulo se refería a alguien que estaba dedicado a las interpretaciones de las Escrituras y la tradición religiosa que le había enseñado el maestro o rabino. A través de un proceso de aprendizaje que incluía un tiempo de reunión formal y métodos pedagógicos como preguntas y respuestas, instrucción, repetición y memorización.  Así el discípulo crecería en su devoción al maestro y sus enseñanzas. A su tiempo, los discípulos también transmitirían las tradiciones a otros.

En el Nuevo Testamento se habla de 

  • Discípulos de los fariseos:

Mat 22:15  Entonces se fueron los fariseos y consultaron cómo sorprenderlo en alguna palabra. 
Mat 22:16  Y le enviaron sus discípulos junto con los herodianos, diciendo:  
 --Maestro,  sabemos que eres amante de la verdad y que enseñas con verdad el camino de Dios,  y no te cuidas de nadie,  porque no miras la apariencia de los hombres. 
Mat 22:17  Dinos,  pues,  qué te parece:  ¿Está permitido dar tributo a César,  o no?
Mat 22:18  Pero Jesús,  conociendo la malicia de ellos,  les dijo:  
 --¿Por qué me tentáis,  hipócritas? 
Mat 22:19  Mostradme la moneda del tributo.  
 Ellos le presentaron un denario.
Mat 22:20  Entonces les preguntó:  
 --¿De quién es esta imagen y la inscripción? 
Mat 22:21  Le dijeron:  
 --De César.  
 Y les dijo:  
 --Dad,  pues,  a César lo que es de César,  y a Dios lo que es de Dios.
Mat 22:22  Al oír esto se maravillaron,  y dejándolo,  se fueron. 


  • Discípulos de Juan el bautista:
Mar 2:18  Los discípulos de Juan y los de los fariseos estaban ayunando.  Entonces fueron y le preguntaron:  
 --¿Por qué los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunan,  y tus discípulos no ayunan?
Mar 2:19  Jesús les dijo:  
 --¿Acaso pueden ayunar los que están de bodas mientras está con ellos el esposo?  Entre tanto que tienen consigo al esposo,  no pueden ayunar. 
Mar 2:20  Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces,  en aquellos días,  ayunarán. 


  • Discípulos de Moisés
Jua 9:26  Le volvieron a decir:  
 --¿Qué te hizo?  ¿Cómo te abrió los ojos? 
Jua 9:27  Él les respondió:  
 --Ya os lo he dicho y no habéis escuchado,  ¿por qué lo queréis oír otra vez?  ¿Queréis también vosotros haceros sus discípulos? 
Jua 9:28  Entonces lo insultaron,  y dijeron:  
 --Tú eres su discípulo,  pero nosotros,  discípulos de Moisés somos
Jua 9:29  Nosotros sabemos que Dios ha hablado a Moisés, pero respecto a ese,  no sabemos de dónde ha salido. 
Jua 9:30  Respondió el hombre y les dijo:  
 --Pues esto es lo maravilloso,  que vosotros no sepáis de dónde ha salido,  y a mí me abrió los ojos. 

  • Discípulos de Jesús
Los evangelios se refieren con frecuencia a Jesús como "Maestro" (Rabbi). Veamos algunos ejemplos:

Mar 9:2  Seis días después,  Jesús tomó a Pedro,  a Jacobo y a Juan,  y los llevó aparte solos a un monte alto.  Allí se transfiguró delante de ellos. 
Mar 9:3  Sus vestidos se volvieron resplandecientes,  muy blancos,  como la nieve,  tanto que ningún lavador en la tierra los puede dejar tan blancos.
    Mar 9:4  Y vieron a Elías y a Moisés que hablaban con Jesús.
      Mar 9:5  Entonces Pedro dijo a Jesús:
         --¡Maestro,  bueno es para nosotros que estemos aquí!  Hagamos tres enramadas:  una para ti,  otra para Moisés y otra para Elías. 


        Mat 26:25  Entonces,  respondiendo Judas,  el que lo iba a entregar,  dijo:  
         --¿Soy yo,  Maestro?  
         Le dijo:  
         --Tú lo has dicho. 
        Mat 26:49  En seguida se acercó a Jesús y dijo:  
         --¡Salve,  Maestro!  
         Y lo besó.
        Mat 26:50  Jesús le dijo:  
         --Amigo,  ¿a qué vienes?
         Entonces se acercaron y echaron mano a Jesús,  y lo prendieron. 

        Se supone que Jesús utilizó técnicas rabínicas tradicionales de enseñanza (preguntas y respuestas, discusión, memorización) para instruir a sus discípulos. Pero Jesús era diferente de los rabinos en muchos aspectos:
        • Invitó a sus discípulos con la palabra "sígueme"
        Luc 5:27  Después de estas cosas salió y vio a un publicano llamado Leví, sentado al banco de los tributos públicos,  y le dijo:  
         --Sígueme. 
        Luc 5:28  Él,  dejándolo todo,  se levantó y lo siguió. 


        • Los discípulos de los rabinos podían seleccionar a sus maestros. Jesús a menudo exigió niveles extremos de entrega personal:
        Mat 4:18  Pasando Jesús junto al Mar de Galilea, vio a dos hermanos,  Simón,  llamado Pedro, y su hermano Andrés,  que echaban la red en el mar,  porque eran pescadores. 
        Mat 4:19  Y les dijo:  
         --Venid en pos de mí,  y os haré pescadores de hombres. 
        Mat 4:20  Ellos entonces,  dejando al instante las redes,  lo siguieron.
        Mat 4:21  Pasando de allí,  vio a otros dos hermanos,  Jacobo, hijo de Zebedeo,  y su hermano Juan,  en la barca con Zebedeo,  su padre,  que remendaban sus redes;  y los llamó. 
        Mat 4:22  Ellos,  dejando al instante la barca y a su padre,  lo siguieron. 



        Mat 10:24  "El discípulo no es más que su maestro ni el siervo más que su señor.
        Mat 10:25  Bástale al discípulo ser como su maestro y al siervo como su señor.  Si al padre de familia llamaron Beelzebú, ¡cuánto más a los de su casa! 
        Mat 10:26  "Así que no los temáis,  porque nada hay encubierto que no haya de ser descubierto; ni oculto que no haya de saberse. 
        Mat 10:27  Lo que os digo en tinieblas,  decidlo a plena luz;  y lo que oís al oído,  proclamadlo desde las azoteas. 
        Mat 10:28  No temáis a los que matan el cuerpo pero el alma no pueden matar;  temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.
        Mat 10:29  ¿No se venden dos pajarillos  por un cuarto? Con todo,  ni uno de ellos cae a tierra sin el permiso de vuestro Padre. 
        Mat 10:30  Pues bien,  aun vuestros cabellos están todos contados. 
        Mat 10:31  Así que no temáis;  más valéis vosotros que muchos pajarillos. 
        Mat 10:32  "A cualquiera,  pues,  que me confiese delante de los hombres,  yo también lo confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. 
        Mat 10:33  Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres,  yo también lo negaré delante de mi Padre que está en los cielos.
        Mat 10:34  "No penséis que he venido a traer paz a la tierra;  no he venido a traer paz,  sino espada,
        Mat 10:35  porque he venido a poner en enemistad al hombre contra su padre,  a la hija contra su madre y a la nuera contra su suegra. 
        Mat 10:36  Así que los enemigos del hombre serán los de su casa.
        Mat 10:37  El que ama a padre o madre más que a mí,  no es digno de mí;  el que ama a hijo o hija más que a mí,  no es digno de mí; 
        Mat 10:38  y el que no toma su cruz  y sigue en pos de mí,  no es digno de mí. 
        Mat 10:39  El que halle su vida, la perderá;  y el que pierda su vida por causa de mí,  la hallará.
        Mat 10:40  "El que a vosotros recibe,  a mí me recibe;  y el que me recibe a mí,  recibe al que me envió.
        Mat 10:41  El que recibe a un profeta por cuanto es profeta,  recompensa de profeta recibirá;  y el que recibe a un justo por cuanto es justo,  recompensa de justo recibirá. 
        Mat 10:42  Y cualquiera que dé a uno de estos pequeños  un vaso de agua fría solamente,  por cuanto es discípulo,  de cierto os digo que no perderá su recompensa".



        Luc 14:25  Grandes multitudes iban con él;  y volviéndose,  les decía: 
        Luc 14:26  "Si alguno viene a mí y no aborrece a su padre, madre,  mujer,  hijos,  hermanos,  hermanas y hasta su propia vida,  no puede ser mi discípulo. 
        Luc 14:27  El que no lleva su cruz y viene en pos de mí,  no puede ser mi discípulo.

        Luc 18:28  Entonces Pedro dijo:  
         --Pues nosotros hemos dejado nuestras posesiones y te hemos seguido. 
        Luc 18:29  Y él les dijo:  
         --De cierto os digo que no hay nadie que haya dejado casa,  o padres o hermanos o mujer o hijos,  por el reino de Dios, 
        Luc 18:30  que no haya de recibir mucho más en este tiempo,  y en el siglo venidero la vida eterna. 

        Luc 9:57  Yendo por el camino,  uno le dijo:  
         --Señor,  te seguiré adondequiera que vayas. 
        Luc 9:58  Jesús le dijo:  
         --Las zorras tienen guaridas y las aves de los cielos nidos,  pero el Hijo del hombre no tiene donde recostar la cabeza. 
        Luc 9:59  Y dijo a otro:  
         --Sígueme.  
         Él le respondió:  
         --Señor,  déjame que primero vaya y entierre a mi padre. 
        Luc 9:60  Jesús le dijo:  
         --Deja que los muertos entierren a sus muertos; pero tú vete a anunciar el reino de Dios. 
        Luc 9:61  Entonces también dijo otro:  
         --Te seguiré,  Señor;  pero déjame que me despida primero de los que están en mi casa. 
        Luc 9:62  Jesús le contestó:  
         --Ninguno que,  habiendo puesto su mano en el arado,  mira hacia atrás es apto para el reino de Dios. 

        Mat 12:46  Mientras él aún hablaba a la gente,  su madre y sus hermanos estaban afuera y le querían hablar. 
        Mat 12:47  Le dijo uno:  
         --Tu madre y tus hermanos están afuera y te quieren hablar. 
        Mat 12:48  Respondiendo él al que le decía esto,  dijo:  
         --¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos? 
        Mat 12:49  Y extendiendo su mano hacia sus discípulos,  dijo:  
         --Estos son mi madre y mis hermanos, 
        Mat 12:50  pues todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos,  ese es mi hermano,  mi hermana y mi madre.



        Jua 7:16  Jesús les respondió y dijo:  
         --Mi doctrina no es mía,  sino de aquel que me envió. 
        Jua 7:17  El que quiera hacer la voluntad de Dios,  conocerá si la doctrina es de Dios o si yo hablo por mi propia cuenta. 
        Jua 7:18  El que habla por su propia cuenta,  su propia gloria busca;  pero el que busca la gloria del que lo envió,  este es verdadero y no hay en él injusticia. 

        Jesús enseñó más como enviado del Padre que como eslabón de la cadena de la tradición rabínica.
        Mat 5:21   "Oísteis que fue dicho a los antiguos:  "No matarás", y cualquiera que mate será culpable de juicio. 
        Mat 5:22  Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano,  será culpable de juicio;  y cualquiera que diga  "Necio"  a su hermano,  será culpable ante el Concilio; y cualquiera que le diga  "Fatuo", quedará expuesto al infierno de fuego.

        Mat 7:24  "A cualquiera,  pues,  que me oye estas palabras y las pone en práctica,  lo compararé a un hombre prudente que edificó su casa sobre la roca. 
        Mat 7:25  Descendió la lluvia,  vinieron ríos,  soplaron vientos y golpearon contra aquella casa;  pero no cayó,  porque estaba cimentada sobre la roca. 
        Mat 7:26  Pero a cualquiera que me oye estas palabras y no las practica,  lo compararé a un hombre insensato que edificó su casa sobre la arena. 
        Mat 7:27  Descendió la lluvia,  vinieron ríos,  soplaron vientos y dieron con ímpetu contra aquella casa;  y cayó,  y fue grande su ruina". 
        Mat 7:28  Cuando terminó Jesús estas palabras, la gente estaba admirada de su doctrina, 
        Mat 7:29  porque les enseñaba como quien tiene autoridad  y no como los escribas. 

        Mat 10:1  Entonces,  llamando a sus doce discípulos,  les dio autoridad sobre los espíritus impuros, para que los echaran fuera y para sanar toda enfermedad y toda dolencia. 
        Mat 10:2  Los nombres de los doce apóstoles  son estos:  primero Simón,  llamado Pedro,  y su hermano Andrés;  Jacobo hijo de Zebedeo,  y su hermano Juan; 
        Mat 10:3  Felipe,  Bartolomé,  Tomás,  Mateo,  el publicano,  Jacobo hijo de Alfeo,  Lebeo,  por sobrenombre Tadeo,
        Mat 10:4  Simón,  el cananita, y Judas Iscariote,  el que también lo entregó. 
        Mat 10:5   A estos doce envió Jesús,  y les dio instrucciones diciendo:  
         "Por camino de gentiles no vayáis,  y en ciudad de samaritanos no entréis, 
        Mat 10:6  sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel.
        Mat 10:7  Y yendo,  predicad,  diciendo:  "El reino de los cielos se ha acercado".
        Mat 10:8  Sanad enfermos,  limpiad leprosos,  resucitad muertos,  echad fuera demonios;  de gracia recibisteis,  dad de gracia. 
        Mat 10:9  No llevéis oro,  ni plata,  ni cobre en vuestros cintos; 
        Mat 10:10  ni alforja para el camino,  ni dos túnicas,  ni calzado,  ni bastón,  porque el obrero es digno de su alimento.
        Mat 10:11  Pero en cualquier ciudad o aldea donde entréis,  informaos de quién en ella es digno y quedaos allí hasta que salgáis. 
        Mat 10:12  Al entrar en la casa,  saludad. 
        Mat 10:13  Y si la casa es digna,  vuestra paz vendrá sobre ella;  pero si no es digna,  vuestra paz se volverá a vosotros.
        Mat 10:14  Si alguien no os recibe ni oye vuestras palabras,  salid de aquella casa o ciudad y sacudid el polvo de vuestros pies.
        Mat 10:15  De cierto os digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma y de Gomorra que para aquella ciudad. 
        Mat 10:16  "Yo os envío como a ovejas en medio de lobos. Sed,  pues,  prudentes como serpientes y sencillos como palomas. 
        Mat 10:17  Guardaos de los hombres,  porque os entregarán a los concilios y en sus sinagogas os azotarán; 
        Mat 10:18  y aun ante gobernadores y reyes seréis llevados por causa mía,  para testimonio a ellos y a los gentiles. 
        Mat 10:19  Pero cuando os entreguen,  no os preocupéis por cómo o qué hablaréis,  porque en aquella hora os será dado lo que habéis de hablar, 
        Mat 10:20  pues no sois vosotros los que habláis,  sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros.

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