1º ESO

sábado, 28 de enero de 2017

3.5. 2º ESO Bloque 3 Jesucristo

Jesús y el Padre


Intimidad a Través de los Nombres[1]

Imagina una ciudad en el medio de una guerra. El polvo volando por el aire. Los misiles por encima. Todo en caos. El olor de los químicos permeando la densa niebla y los civiles corriendo por las calles en pánico y confusión – una pesadilla hecha realidad. Un doctor corre por las calles manchadas con sangre en búsqueda de gente a la que ayudar, heridas que él pueda curar lo suficiente como para que la gente vuelva a pararse y siga corriendo, para que puedan seguir viviendo. Se inclina hacia un hombre sangrando por una pieza de una granada, cuando de repente escucha a alguien gritar: “Doctor”.

A una corta distancia ve a una mujer llamando. Está herida y necesita atención inmediata. Pero apenas llega a ella, escucha otra voz: “¡David!” Mira y ve a su vecino en el piso con una herida seria. A menos de dos pasos en la dirección del vecino, una pequeña voz perfora el aire y clama: “Papá”. El doctor se paraliza por un momento antes de buscar a su hijo en medio de los escombros.
Para la mayoría de la gente, el hombre en la historia era una persona anónima corriendo por las calles – hasta que alguien lo vio realizando una tarea médica. Entonces se convirtió en “Doctor”. Sin embargo, para su vecino era “David”, un nombre que sugiere un cierto apego que lo forzó a interesarse un poquito más. Y cuando escuchó que la palabra “Papá”, quedó paralizado.
Un nombre define la relación que tenemos con la persona y nos fuerza a tratarlos de una determinada manera.

¿Qué nombre utilizas cuando te diriges a Dios?

¿Sabes cuál usó Jesús?

Vamos a leer varios versículos del libro de Mateo donde Jesús está enseñando sobre el Padre. Puedes subrayar cada vez que encuentres la palabra Padre, a medida que vas leyendo el texto:

5:16   Hagan brillar su luz delante de todos,  para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben al Padre que está en el cielo.
5:17   "No piensen que he venido a anular la ley o los profetas;  no he venido a anularlos sino a darles cumplimiento.
5:44   Yo les digo: Amen a sus enemigos y oren por quienes los persiguen,
5:45   para que sean hijos de su Padre que está en el cielo.  Él hace que salga el sol sobre malos y buenos,  y que llueva sobre justos e injustos.



5:46   Si ustedes aman solamente a quienes los aman,  ¿qué recompensa recibirán?  ¿Acaso no hacen eso hasta los recaudadores de impuestos?
5:47   Y si saludan a sus hermanos solamente,  ¿qué de más hacen ustedes?  ¿Acaso no hacen esto hasta los gentiles?
5:48   Por tanto,  sean perfectos,  así como su Padre celestial es perfecto."Cuídense de no hacer sus obras de justicia delante de la gente para llamar la atención.  Si actúan así,  su Padre que está en el cielo no les dará ninguna recompensa.
6:2   "Por eso,  cuando des a los necesitados,  no lo anuncies al son de trompeta,  como lo hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles para que la gente les rinda homenaje.  Les aseguro que ellos ya han recibido toda su recompensa.
6:3   Más bien,  cuando des a los necesitados,  que no se entere tu mano izquierda de lo que hace la derecha,
6:4   para que tu limosna sea en secreto.  Así tu Padre,  que ve lo que se hace en secreto,  te recompensará.
6:5   "Cuando oren,  no sean como los hipócritas,  porque a ellos les encanta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas para que la gente los vea.  Les aseguro que ya han obtenido toda su recompensa.

Sinagoga de Oporto (Portugal), la más grande de la península Ibérica.

6:6   Pero tú,  cuando te pongas a orar,  entra en tu cuarto,  cierra la puerta y ora a tu Padre,  que está en lo secreto.  Así tu Padre,  que ve lo que se hace en secreto,  te recompensará.
6:7   Y al orar,  no hablen sólo por hablar como hacen los gentiles,  porque ellos se imaginan que serán escuchados por sus muchas palabras.
6:8   No sean como ellos,  porque su Padre sabe lo que ustedes necesitan antes de que se lo pidan.
6:9   "Ustedes deben orar así: "'Padre nuestro que estás en el cielo,  santificado sea tu nombre,
6:10   venga tu reino,  hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
6:11   Danos hoy nuestro pan cotidiano.
6:12   Perdónanos nuestras deudas,  como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores.
6:13   Y no nos dejes caer en tentación,  sino líbranos del maligno.'
6:14   "Porque si perdonan a otros sus ofensas,  también los perdonará a ustedes su Padre celestial
6:15   Pero si no perdonan a otros sus ofensas,  tampoco su Padre les perdonará a ustedes las suyas.
6:16   "Cuando ayunen,  no pongan cara triste como hacen los hipócritas,  que demudan sus rostros para mostrar que están ayunando.  Les aseguro que éstos ya han obtenido toda su recompensa.
6:17   Pero tú,  cuando ayunes,  perfúmate la cabeza y lávate la cara
6:18   para que no sea evidente ante los demás que estás ayunando,  sino sólo ante tu Padre,  que está en lo secreto;  y tu Padre,  que ve lo que se hace en secreto,  te recompensará.



6:19   "No acumulen para sí tesoros en la tierra,  donde la polilla y el óxido destruyen,  y donde los ladrones se meten a robar.
6:20   Más bien,  acumulen para sí tesoros en el cielo,  donde ni la polilla ni el óxido carcomen,  ni los ladrones se meten a robar.
6:21   Porque donde esté tu tesoro,  allí estará también tu corazón.

¿Qué implica el hecho de que Jesús llamara Padre a Dios?





[1] Tomado de: Jon Dabach, http://www.aishlatino.com/e/f/115418824.html

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