1º ESO

miércoles, 30 de abril de 2025

3.4. 2º ESO Bloque 3 Jesucristo

Jesús y las autoridades de su tiempo


Como parte de una sociedad, cada uno de nosotros tiene privilegios y responsabilidades. Escribe a un lado de la balanza dos privilegios que sean tus preferidos y al otro lado, dos de tus responsabilidades.


¿Qué es lo primero que viene a tu cabeza cuando hablamos de impuestos? ¿Sabes qué impuestos se pagan en tu familia?

En tiempos de Jesús, Herodes aplicaba un impuesto a la producción agrícola y otro a los artículos de comercialización.

Además, los romanos incluían un impuesto a la tierra, a la persona, una especie de impuesto a las ganancias (Mateo 22:17), y otro a los bienes personales. En Jerusalén se aplicaba un impuesto a la vivienda. Esto se pagaba directamente a los funcionarios romanos.

Las tasas aduaneras sobre exportaciones e importaciones se pagaban en los puertos marítimos y en las puertas de
las ciudades, se arrendaba a contratistas privados que entregaban una suma adelantada en contra prestación por el derecho a recaudar impuestos en determinadas regiones. Así sucedió con Zaqueo (Lucas 19) y Mateo (Mateo 9). Aparentemente Roma ponía pocas restricciones a la ganancia que podía retener el recaudador.

Además, los israelitas tenían impuestos religiosos. Los varones judíos de todo el mundo tenían que contribuir al templo con una didracma (medio ciclo, Mateo 17:24). El diezmo lo recolectaban los levitas.

A los israelitas les irritaba tener que pagar tributo a los gobiernos invasores. Muchos judíos consideraban que el pago de impuestos a Roma era traición a Dios.



¿Te sucedió alguna vez que te hicieran una pregunta difícil para ponerte “entre la espada y la pared”? A Jesús se lo hicieron muchas veces. Veamos un ejemplo:


 Entonces salieron los fariseos y tramaron cómo tenderle a Jesús una trampa con sus mismas palabras. Enviaron algunos de sus discípulos junto con los herodianos,  los cuales le dijeron:
-Maestro,  sabemos que eres un hombre íntegro y que enseñas el camino de Dios de acuerdo con la verdad.  No te dejas influir por nadie porque no te fijas en las apariencias. Danos tu opinión: ¿Está permitido pagar impuestos al césar o no?
Conociendo sus malas intenciones,  Jesús replicó:
-¡Hipócritas!  ¿Por qué me tienden trampas? Muéstrenme la moneda para el impuesto. 
Y se la enseñaron.
- ¿De quién son esta imagen y esta inscripción?  --les preguntó.
- Del césar --respondieron. 
- Entonces denle al césar lo que es del césar y a Dios lo que es de Dios.
Al oír esto,  se quedaron asombrados.  Así que lo dejaron y se fueron.         
Mateo  22:15-22



1. Observa bien ambas caras del denario, y escribe las palabras que llevan impresas: 

2. ¿Por qué dijo Jesús que hay que dar “a césar lo que es de césar, y a Dios lo que es de Dios?

3. Resume el siguiente texto: Romanos 13:1-8

Todos deben someterse a las autoridades públicas,  pues no hay autoridad que Dios no haya dispuesto,  así que las que existen fueron establecidas por él. Por lo tanto,  todo el que se opone a la autoridad se rebela contra lo que Dios ha instituido.  Los que así proceden recibirán castigo. Porque los gobernantes no están para infundir terror a los que hacen lo bueno sino a los que hacen lo malo.  ¿Quieres librarte del miedo a la autoridad?  Haz lo bueno,  y tendrás su aprobación, pues está al servicio de Dios para tu bien.  Pero si haces lo malo,  entonces debes tener miedo.  No en vano lleva la espada,  pues está al servicio de Dios para impartir justicia y castigar al malhechor.
Así que es necesario someterse a las autoridades,  no sólo para evitar el castigo sino también por razones de conciencia. Por eso mismo pagan ustedes impuestos,  pues las autoridades están al servicio de Dios,  dedicadas precisamente a gobernar. Paguen a cada uno lo que le corresponda: si deben impuestos,  paguen los impuestos;  si deben contribuciones,  paguen las contribuciones;  al que deban respeto,  muéstrenle respeto;  al que deban honor,  ríndanle honor. No tengan deudas pendientes con nadie,  a no ser la de amarse unos a otros.  De hecho,  quien ama al prójimo ha cumplido la ley.

Une con flechas cada palabra con una parte del dibujo:


·         Tu
·         Tus padres
·         Dios
·         Autoridades
·         Peligros








Trabajos hechos en clase



3.3. 2º ESO Bloque 3 Jesucristo

La relación de Jesús con los religiosos


Hemos leído el encuentro de Jesús con Nicodemo, fariseo (maestro de la Ley), según nos cuenta el evangelio de Juan (capítulo 3).

El evangelio de Mateo narra cómo, luego de que Jesús sanara a un endemoniado ciego y mudo, los religiosos acusan a Jesús de estar actuando por el poder de Beelzebú.

Vamos a leer el relato y a distinguir varias lecciones que Jesús aprovecha para enseñar en relación a este tema:

    Mat 12:22  Llevaron a Jesús un hombre ciego y mudo, que estaba endemoniado, y Jesús le devolvió la vista y el habla.
    23  Todos se preguntaban admirados: "¿Será este el Hijo de David?"
    24  Al oír esto, los fariseos dijeron: "Beelzebú, el jefe de los demonios, es quien le ha dado a este hombre el poder de expulsarlos."
    25  Jesús, que sabía lo que estaban pensando, les dijo: "Todo país dividido en bandos enemigos, se destruye a sí mismo; y una ciudad o una familia dividida en bandos, no puede mantenerse.
    26  Así también, si Satanás expulsa al propio Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿cómo, pues, mantendrá su poder?
   27  Ustedes dicen que yo expulso a los demonios por el poder de Beelzebú; pero si es así, quién da a los seguidores de ustedes el poder para expulsarlos? Por eso, ellos mismos demuestran que ustedes están equivocados.
Mat 12:28  Porque si yo expulso a los demonios por medio del Espíritu de Dios, eso significa que el reino de los cielos  ya ha llegado a ustedes.
Mat 12:29  "¿Cómo podrá entrar alguien en la casa de un hombre fuerte y robarle sus cosas, si primero no lo ata? Solamente así podrá robárselas.

Mat 12:30  "El que no está a mi favor, está en contra mía; y el que conmigo no recoge, desparrama.
Mat 12:31  "Por eso les digo que Dios perdonará a los hombres todos los pecados y todo lo malo que digan, pero no les perdonará que con sus palabras ofendan al Espíritu Santo.
Mat 12:32  Dios perdonará incluso a aquel que diga algo contra el Hijo del hombre; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no lo perdonará ni en el mundo presente ni en el venidero.
Mat 12:33  "Si el árbol es bueno, dará buen fruto; si el árbol es malo, dará mal fruto; pues el árbol se conoce por su fruto.
Mat 12:34  ¡Raza de víboras! ¿Cómo pueden decir cosas buenas, si ustedes mismos son malos? De lo que abunda en el corazón, habla la boca.
Mat 12:35  El hombre bueno dice cosas buenas porque el bien está en él, y el hombre malo dice cosas malas porque el mal está en él.
Mat 12:36  y yo les digo que en el día del juicio todos tendrán que dar cuenta de cualquier palabra inútil que hayan pronunciado.
Mat 12:37  Pues por tus propias palabras serás juzgado, y declarado inocente o culpable."



Mat 12:38  Algunos de los fariseos y maestros de la ley dijeron entonces a Jesús:
 –Maestro, queremos verte hacer alguna señal milagrosa.
Mat 12:39  Jesús les contestó:
 –Esta gente malvada e infiel pide una señal milagrosa; pero no va a dársele más señal que la del profeta Jonás.
Mat 12:40  Pues así como Jonás estuvo tres días y tres noches dentro del gran pez,  así también el Hijo del hombre estará tres días y tres noches dentro de la tierra.
Mat 12:41  Los de Nínive se levantarán en el día del juicio, cuando se juzgue a la gente de este tiempo, y la condenarán; porque los de Nínive se volvieron a Dios cuando oyeron el mensaje de Jonás, y lo que hay aquí es mayor que Jonás.
Mat 12:42  También la reina del Sur se levantará en el día del juicio, cuando se juzgue a la gente de este tiempo, y la condenará; porque ella vino de lo más lejano de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y lo que hay aquí es mayor que Salomón.
Mat 12:43  "Cuando un espíritu impuro sale de un hombre, anda por lugares secos buscando descanso; y si no lo encuentra, piensa:
Mat 12:44  'Regresaré a mi casa, de donde salí. 'Cuando regresa, encuentra a ese hombre como una casa desocupada, barrida y arreglada.
Mat 12:45  Entonces va y reúne otros siete espíritus peores que él, y todos juntos se meten a vivir en aquel hombre, que al final queda peor que al principio. Eso mismo le va a suceder a esta gente malvada."

Completa la tabla


Versículos
Lección
12:29

30

31-32


33-37


3.2. 2º ESO Bloque 3 Jesucristo

LAS RELACIONES DE JESÚS

¿Quiénes son las personas con quienes más te relacionas?




Hay sociedades que separan el espacio que comparten hombres y mujeres, o dónde la gente de diferentes castas, no pueden mezclarse, como en la India.


En tiempos de Jesús, la sociedad Israelita también estaba formada por distintos grupos de personas (fariseos, saduceos, helenistas, publicanos, extranjeros, ricos, pobres, esclavos, etc.), y las relaciones entre ellos muchas veces no eran fáciles. Algunas incluso, eran prohibidas, o muy mal vistas.

Los israelitas esperaban la llegada de un Mesías, un rey que los librara del imperio romano y del gobierno de los Herodes –ambos extranjeros –ya que hacía siglos que no tenían un auténtico rey como David.

Pero Jesús anduvo entre la gente de su tiempo como uno más. Nunca llevó corona, ni permitió que lo coronaran como rey. Él sabía que su reino no es de este mundo, y que había venido como siervo.

JESÚS CON EL PUEBLO Y LOS NECESITADOS


¿Cuál es la persona más necesitada con la que te has encontrado? ¿Cómo fue tu experiencia?
Mateo, Marcos y Lucas narran el encuentro de Jesús con un leproso. A causa de su enfermedad los leprosos estaban obligados a vivir fuera de las ciudades, no podían tener contacto con nadie, excepto los demás leprosos.

Un hombre enfermo de lepra se acercó a Jesús, y poniéndose de rodillas le dijo:
–Si quieres, puedes limpiarme de mi enfermedad.
Jesús tuvo compasión de él; lo tocó con la mano y dijo:
–Quiero. ¡Queda limpio!
Al momento se le quitó la lepra al enfermo, y quedó limpio. Jesús lo despidió en seguida, y le recomendó mucho:
–Mira, no se lo digas a nadie; solamente ve y preséntate al sacerdote, y lleva, por tu purificación, la ofrenda que ordenó Moisés, para que conste ante los sacerdotes.
Pero el hombre se fue y comenzó a contar a todos lo que había pasado. Por eso Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo, sino que se quedaba fuera, en lugares donde no había gente; pero de todas partes acudían a verlo.
Marcos 1:40-45

Tarea

Lee los pasajes y completa la tabla:

Mar 3:7  Entonces Jesús se retiró al mar con Sus discípulos, y una gran multitud de Galilea Lo siguió. Y también de Judea, de Jerusalén, de Idumea, del otro lado del Jordán, y de los alrededores de Tiro y Sidón, una gran multitud, que al oír todo lo que Jesús hacía, vino a Él. 
Mar 3:9  Y dijo a Sus discípulos que tuvieran lista una barca para El por causa de la multitud, para que no Lo oprimieran; porque El había sanado a muchos, de manera que todos los que tenían aflicciones, para tocar a Jesús, se echaban sobre El. 
Mar 3:11  Y siempre que los espíritus inmundos veían a Jesús, caían delante de Él y gritaban: "Tú eres el Hijo de Dios." 
Mar 3:12  Pero Él les advertía con insistencia que no revelaran Su identidad. 



Mar 5:21  Cuando Jesús pasó otra vez en la barca al otro lado, se reunió una gran multitud alrededor de El; así que El se quedó junto al mar. 
Mar 5:22  Y vino uno de los oficiales de la sinagoga, llamado Jairo, y al ver a Jesús, se postró a Sus pies, y le rogaba con insistencia: "Mi hijita está al borde de la muerte; Te ruego que vengas y pongas las manos sobre ella para que sane y viva." 
Mar 5:24  Jesús fue con él; y una gran multitud Lo seguía y oprimía. 
Mar 5:25  Había una mujer que padecía de flujo de sangre por doce años. Había sufrido mucho a manos de muchos médicos, y había gastado todo lo que tenía sin provecho alguno, sino que al contrario, había empeorado. 
Mar 5:27  Cuando ella oyó hablar de Jesús, se llegó a El por detrás entre la multitud y tocó Su manto. 
Mar 5:28  Porque decía: "Si tan sólo toco Sus ropas, sanaré." 



Mar 5:29  Al instante la fuente de su sangre se secó, y sintió en su cuerpo que estaba curada de su aflicción. 
Mar 5:30  Enseguida Jesús, dándose cuenta de que había salido poder de El, volviéndose entre la gente, dijo: "¿Quién ha tocado Mi ropa?" 
Mar 5:31  Y Sus discípulos Le dijeron: "Ves que la multitud Te oprime, y preguntas: '¿Quién Me ha tocado?'" 
Mar 5:32  Pero El miraba a su alrededor para ver a la mujer que Lo había tocado. 
Mar 5:33  Entonces la mujer, temerosa y temblando, dándose cuenta de lo que le había sucedido, vino y se postró delante de El y Le dijo toda la verdad. 
Mar 5:34  "Hija, tu fe te ha sanado," le dijo Jesús; "vete en paz y queda sana de tu aflicción." 
Mar 5:35  Mientras El estaba todavía hablando, vinieron unos enviados de la casa del oficial de la sinagoga, diciendo: "Tu hija ha muerto, ¿para qué molestas aún al Maestro?" 
Mar 5:36  Pero Jesús, oyendo lo que se hablaba, dijo al oficial de la sinagoga: "No temas, cree solamente." 
Mar 5:37  Y no permitió que nadie fuera con El sino sólo Pedro, Jacobo (Santiago) y Juan, hermano de Jacobo. 
Mar 5:38  Fueron a la casa del oficial de la sinagoga, y Jesús vio el alboroto, y a los que lloraban y se lamentaban mucho. 
Mar 5:39  Cuando entró les dijo: "¿Por qué hacen alboroto y lloran? La niña no ha muerto, sino que está dormida." 
Mar 5:40  Y se burlaban de El. Pero echando fuera a todos, Jesús tomó consigo al padre y a la madre de la niña, y a los que estaban con Él, y entró donde estaba la niña. 
Mar 5:41  Tomando a la niña por la mano, le dijo: "Talita cum," que traducido significa: "Niña, a ti te digo, ¡levántate!" 



Mar 5:42  Al instante la niña se levantó y comenzó a caminar, pues tenía doce años. Y al momento todos se quedaron completamente atónitos. 
Mar 5:43  Entonces les dio órdenes estrictas de que nadie se enterara de esto; y dijo que le dieran de comer a la niña.

Mar 6:30  Los apóstoles se reunieron con Jesús, y Le informaron sobre todo lo que habían hecho y enseñado. 
Mar 6:31  Y El les dijo: "Vengan, apártense de los demás a un lugar solitario y descansen un poco." Porque había muchos que iban y venían, y ellos no tenían tiempo ni siquiera para comer. 
Mar 6:32  Y se fueron en la barca a un lugar solitario, apartado. 
Mar 6:33  Pero la gente los vio salir, y muchos los reconocieron y juntos corrieron allá a pie de todas las ciudades, y llegaron antes que ellos. 
Mar 6:34  Al desembarcar, Jesús vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas sin pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas. 
Mar 6:35  Y cuando ya era muy tarde, Sus discípulos se acercaron a Él, diciendo: "El lugar está desierto y ya es muy tarde; 
Mar 6:36  despídelos para que vayan a los campos y aldeas de alrededor, y se compren algo de comer." 
Mar 6:37  "Denles ustedes de comer," les contestó Jesús. Y ellos Le dijeron: "¿Quieres que vayamos y compremos 200 denarios (salario de 200 días) de pan y les demos de comer?" 
Mar 6:38  Jesús les dijo: "¿Cuántos panes tienen ustedes? Vayan y vean." Y cuando se cercioraron le dijeron: "Cinco panes y dos peces." 



Mar 6:39  Y les mandó que todos se recostaran por grupos sobre la hierba verde. 
Mar 6:40  Y se recostaron por grupos de cien y de cincuenta. 
Mar 6:41  Entonces El tomó los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, los bendijo; partió los panes y los iba dando a los discípulos para que se los sirvieran; también repartió los dos peces entre todos. 
Mar 6:42  Todos comieron y se saciaron. 
Mar 6:43  Recogieron doce cestas llenas de los pedazos, y también de los peces. 
Mar 6:44  Los que comieron los panes eran 5,000 hombres. 



Mar 7:31  Volviendo Jesús a salir de la región de Tiro, pasó por Sidón y llegó al mar de Galilea, atravesando la región de Decápolis. 
Mar 7:32  Y Le trajeron a uno que era sordo y tartamudo, y Le rogaron que pusiera la mano sobre él. 
Mar 7:33  Entonces Jesús, tomándolo aparte de la multitud, a solas, le metió los dedos en los oídos, y escupiendo, le tocó la lengua con la saliva; 
Mar 7:34  y levantando los ojos al cielo, suspiró profundamente y le dijo: "¡Effatá!" esto es, "¡Ábrete!" 



Mar 7:35  Al instante se abrieron sus oídos, y desapareció el impedimento de su lengua, y hablaba con claridad. 
Mar 7:36  Jesús les ordenó que a nadie se lo dijeran; pero mientras más se lo ordenaba, tanto más ellos lo proclamaban. 
Mar 7:37  Y estaban asombrados en gran manera, y decían: "Todo lo ha hecho bien; aun a los sordos hace oír y a los mudos hablar."