1º ESO

jueves, 4 de diciembre de 2025

2.3. 1º ESO Bloque 2 Historia de la Salvación

¿Matrimonio concertado?



¿Cómo te sentirías si hubieras nacido en alguno de los lugares del mundo donde los padres son quienes deciden con quién se casará su hija o hijo, y cuándo?

¿Sería diferente la situación si quien va a casarse ya tiene 40 años? Lee la siguiente historia y después podrás dejar tu comentario:

Génesis capítulo 24

Abraham era ya muy viejo, y el Señor lo había bendecido en todo. Un día llamó al más viejo de sus siervos, el que estaba a cargo de todo lo suyo, y le dijo: –Pon tu mano debajo de mi muslo,  y júrame por el Señor, el Dios del cielo y de la tierra, que no dejarás que mi hijo Isaac se case con una mujer de esta tierra de Canaán, donde yo vivo, sino que irás a mi tierra y escogerás una esposa para él entre las mujeres de mi familia. 
 El siervo le contestó: –Pero si la mujer no quiere venir conmigo, ¿qué hago? ¿Debo entonces llevar a su hijo a la tierra de donde usted salió? 
Abraham le dijo: –¡No, no lleves allá a mi hijo! El Señor, el Dios del cielo, que me sacó de la casa de mi padre y de la tierra de mis parientes y me prometió dar esta tierra a mis descendientes, también enviará su ángel delante de ti para que traigas de allá una esposa para mi hijo. Si la mujer no quiere venir contigo, quedarás libre de este compromiso, pero ¡de ninguna manera lleves allá a mi hijo! 



 Entonces el siervo puso la mano bajo el muslo de su amo Abraham, y le juró que haría lo que le había pedido. 
Después escogió regalos entre lo mejor que su amo tenía, tomó diez de sus camellos y se fue a la ciudad de Nahor, en Mesopotamia. 



Cuando el siervo llegó a las afueras de la ciudad, ya empezaba a oscurecer. A esa hora las mujeres van a sacar agua. El siervo hizo descansar a los camellos junto a un pozo de agua, y comenzó a orar: "Señor y Dios de mi amo Abraham, haz que hoy me vaya bien, y muéstrate bondadoso con mi amo. Voy a quedarme aquí, junto al pozo, mientras las muchachas de este lugar vienen a sacar agua. Permite que la muchacha a la que yo le diga: 'Por favor, baje usted su cántaro para que yo beba', y que me conteste: 'Beba usted, y también les daré agua a sus camellos', que sea ella la que tú has escogido para tu siervo Isaac. Así podré estar seguro de que has sido bondadoso con mi amo." 

Todavía no había terminado de orar, cuando vio que una muchacha venía con su cántaro al hombro.

Era Rebeca, la hija de Betuel. Betuel era hijo de Milcá y de Nahor, el hermano de Abraham. 
Rebeca era muy hermosa, y además virgen; ningún hombre la había tocado.
Bajó al pozo, llenó su cántaro, ya regresaba cuando el siervo corrió a alcanzarla y le dijo: –Por favor, déjeme usted beber un poco de agua de su cántaro. 
 –Beba usted, señor –contestó ella. Y en seguida bajó su cántaro, lo sostuvo entre las manos y le dio de beber. 
Cuando el siervo terminó de beber, Rebeca le dijo:
–También voy a sacar agua para sus camellos, para que beban toda la que quieran. 
Rápidamente vació su cántaro en el bebedero y corrió varias veces al pozo, hasta que sacó agua para todos los camellos. 
Mientras tanto el siervo la miraba sin decir nada, pues quería estar seguro de que el Señor había hecho que le fuera bien en su viaje. 
Cuando los camellos terminaron de beber, el hombre tomó un anillo de oro que pesaba como seis gramos, y se lo puso a ella en la nariz.  También le dio dos brazaletes de oro que pesaban más de cien gramos, y le dijo:
–Dígame por favor de quién es usted hija, y si hay lugar en la casa de su padre donde mis hombres y yo podamos pasar la noche. 
Ella contestó: –Soy hija de Betuel, el hijo de Milcá y de Nahor. En nuestra casa hay lugar para que usted pase la noche, y también suficiente paja y comida para los camellos. 
Entonces el siervo se arrodilló y adoró al Señor, diciendo: "¡Bendito sea el Señor, el Dios de mi amo Abraham, pues ha sido fiel y bondadoso con mi amo, y me ha dirigido en el camino a la casa de sus parientes!"



Rebeca fue corriendo a la casa de su madre, a contar todo lo que le había pasado. 
Tenía ella un hermano llamado Labán, el cual corrió al pozo a buscar al hombre, pues había visto el anillo y los brazaletes que su hermana llevaba en los brazos, y le había oído contar lo que el hombre le había dicho. Labán se acercó al siervo de Abraham, que todavía estaba con los camellos junto al pozo, 
Y le dijo: –Venga usted, bendito del Señor. ¡Cómo va usted a quedarse aquí afuera, si ya he preparado la casa y un lugar para los camellos! 
Entonces el siervo fue a la casa. Allí Labán descargó los camellos y les dio de comer, y luego trajo agua para que el siervo y sus compañeros se lavaran los pies.



Cuando le sirvieron de comer, el siervo de Abraham dijo: –Yo no podría comer antes de haber dicho lo que tengo que decir. –Hable usted –dijo Labán. 
El siervo dijo: –Yo soy siervo de Abraham. El Señor ha bendecido mucho a mi amo y lo ha hecho rico: le ha dado ovejas, vacas, oro y plata, siervos, siervas, camellos y asnos. Además, Sara, su esposa, le dio un hijo cuando ya era muy anciana, y mi amo le ha dejado a su hijo todo lo que tiene. Mi amo me hizo jurar, y me dijo: 'No dejes que mi hijo se case con una mujer de esta tierra de Canaán, donde yo vivo. Antes bien, ve a la familia de mi padre, y busca entre las mujeres de mi clan una esposa para él. ' y yo le dije: 'Mi señor, ¿y si la mujer no quiere venir conmigo?' 
Entonces él me contestó: 'Yo he andado en el camino del Señor, y él enviará su ángel contigo, para que te vaya bien en tu viaje y tomes una esposa para mi hijo de entre las mujeres de mi familia, es decir, de la familia de mi padre. Solo en caso de que mis parientes no quieran darte la muchacha, quedarás libre del juramento que me has hecho. ' 
"Así fue como hoy llegué al pozo, y en oración le dije al Señor, el Dios de mi amo Abraham: 'Si de veras vas a hacer que me vaya bien en este viaje, te ruego que ahora que estoy junto al pozo, pase esto: que la muchacha que venga por agua y a la que yo le diga: Por favor, déjeme usted beber un poco de agua de su cántaro, y que me conteste: Beba usted, y también sacaré agua para sus camellos, que sea esta la mujer que tú, Señor, has escogido para el hijo de mi amo. ' 
Todavía no terminaba yo de hacer esta oración, cuando vi que Rebeca venía con su cántaro al hombro. Bajó al pozo a sacar agua, y le dije: 'Déme usted agua, por favor. ' 



Ella bajó en seguida su cántaro, y me dijo: 'Beba usted, y también les daré de beber a sus camellos. ' y ella me dio agua, y también a mis camellos. 
Luego le pregunté: '¿De quién es usted hija?' y ella me contestó: 'Soy hija de Betuel, el hijo de Nahor y de Milcá. ' Entonces le puse un anillo en la nariz y dos brazaletes en los brazos, y me arrodillé y adoré al Señor; alabé al Señor, el Dios de mi amo Abraham, por haberme traído por el camino correcto para tomar la hija del pariente de mi amo para su hijo. 
Ahora pues, díganme si van a ser buenos y sinceros con mi amo, y si no, díganmelo también, para que yo sepa lo que debo hacer."

Entonces Labán y Betuel le contestaron: –Todo esto viene del Señor, y nosotros no podemos decirle a usted que sí o que no. Mire usted, aquí está Rebeca; tómela y váyase. Que sea la esposa del hijo de su amo, tal como el Señor lo ha dispuesto.

Cuando el siervo de Abraham oyó esas palabras, se arrodilló delante del Señor hasta tocar el suelo con la frente. Luego sacó varios objetos de oro y plata, y vestidos, y se los dio a Rebeca. También a su hermano y a su madre les hizo regalos. Después él y sus compañeros comieron y bebieron, y pasaron allí la noche. Al día siguiente, cuando se levantaron, el siervo dijo: –Déjenme regresar a la casa de mi amo. 
Pero el hermano y la madre de Rebeca le dijeron: –Que se quede la muchacha con nosotros todavía unos diez días, y después podrá irse con usted. 
Pero el siervo les dijo: –No me detengan más. Dios ha hecho que mi viaje haya salido bien, así que déjenme regresar a la casa de mi amo. 
 Entonces ellos contestaron: –Vamos a llamar a la muchacha, a ver qué dice ella.


Llamaron a Rebeca y le preguntaron: –¿Quieres irte con este hombre? –Sí –contestó ella.

Entonces dejaron ir a Rebeca y a la mujer que la había cuidado siempre, y también al siervo de Abraham y a sus compañeros y bendijeron a Rebeca de esta manera:

"Oh, hermana nuestra, 
¡que seas madre de muchos millones! 
¡que tus descendientes 
conquisten las ciudades  de sus enemigos!" 

Entonces Rebeca y sus siervas montaron en los camellos y siguieron al siervo de Abraham. Fue así como el siervo tomó a Rebeca y se fue de allí. 



Isaac había vuelto del pozo llamado "El que vive y me ve", pues vivía en la región del Négueb. 
Había salido a dar un paseo al anochecer. En esto vio que unos camellos se acercaban. 
Por su parte, Rebeca también miró y , al ver a Isaac, se bajó del camello y le preguntó al siervo: –¿Quién es ese hombre que viene por el campo hacia nosotros? –Es mi amo –contestó el siervo. Entonces ella tomó su velo y se cubrió la cara.



El siervo le contó a Isaac todo lo que había hecho. 
Luego Isaac llevó a Rebeca a la tienda de campaña de su madre Sara, y se casó con ella. Isaac amó mucho a Rebeca, y así se consoló de la muerte de su madre.

2.2. 1º ESO Bloque 2: Historia de la Salvación

Isaac

¿Conoces el significado de tu nombre?

A Isaac fue Dios quien le dio ese nombre. Lee la historia y entenderás porqué lo hizo:


Gén 17:15  Entonces Dios dijo a Abraham: A Sarai, tu mujer, no la llamarás Sarai (dominante), sino que Sara (dama, señora, mujer noble) será su nombre.
Gén 17:16  Y la bendeciré, y de cierto te daré un hijo por medio de ella. La bendeciré y será madre de naciones; reyes de pueblos vendrán de ella.
Gén 17:17  Entonces Abraham se postró sobre su rostro y se rió, y dijo en su corazón: ¿A un hombre de cien años le nacerá un hijo? ¿Y Sara, que tiene noventa años, concebirá?
Gén 17:18  Y dijo Abraham a Dios: ¡Ojalá que Ismael viva delante de ti!
Gén 17:19  Pero Dios dijo: No, sino que Sara, tu mujer, te dará un hijo, y le pondrás el nombre de Isaac (risa); y estableceré mi pacto con él, pacto perpetuo para su descendencia después de él.
Gén 17:20  Y en cuanto a Ismael, te he oído; he aquí, yo lo bendeciré y lo haré fecundo y lo multiplicaré en gran manera. Engendrará a doce príncipes y haré de él una gran nación.
Gén 17:21  Pero mi pacto lo estableceré con Isaac, el cual Sara te dará a luz por este tiempo el año que viene.
Gén 17:22  Cuando terminó de hablar con él, ascendió Dios dejando a Abraham.



Gén 21:1  Entonces el SEÑOR visitó a Sara como había dicho, e hizo el SEÑOR por Sara como había prometido. 
Gén 21:2  Y Sara concibió y dio a luz un hijo a Abraham en su vejez, en el tiempo señalado que Dios le había dicho. 
Gén 21:3  Y Abraham le puso el nombre de Isaac al hijo que le nació, que le dio a luz Sara. 
Gén 21:4  Y circuncidó Abraham a su hijo Isaac a los ocho días, como Dios le había mandado. 
Gén 21:5  Abraham tenía cien años cuando le nació su hijo Isaac. 
Gén 21:6  Y dijo Sara: Dios me ha hecho reír; cualquiera que lo oiga se reirá conmigo. 
Gén 21:7  Y añadió: ¿Quién le hubiera dicho a Abraham que Sara amamantaría hijos? Pues bien, le he dado a luz un hijo en su vejez. 
Gén 21:8  Y el niño creció y fue destetado, y Abraham hizo un gran banquete el día que Isaac fue destetado. 
Gén 21:9  Y Sara vio al hijo que Agar la egipcia le había dado a luz a Abraham burlándose de su hijo Isaac, 
Gén 21:10  y dijo a Abraham: Echa fuera a esta sierva y a su hijo, porque el hijo de esta sierva no ha de ser heredero juntamente con mi hijo Isaac. 
Gén 21:11  Y el asunto angustió a Abraham en gran manera por tratarse de su hijo. 
Gén 21:12  Mas Dios dijo a Abraham: No te angusties por el muchacho ni por tu sierva; presta atención a todo lo que Sara te diga, porque por Isaac será llamada tu descendencia. 



Gén 22:1  Aconteció que después de estas cosas, Dios probó a Abraham, y le dijo: ¡Abraham! Y él respondió: Heme aquí. 
Gén 22:2  Y Dios dijo: Toma ahora a tu hijo, tu único, a quien amas, a Isaac, y ve a la tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré. 
Gén 22:3  Abraham se levantó muy de mañana, aparejó su asno y tomó con él a dos de sus mozos y a su hijo Isaac; y partió leña para el holocausto, y se levantó y fue al lugar que Dios le había dicho. 
Gén 22:4  Al tercer día alzó Abraham los ojos y vio el lugar de lejos. 
Gén 22:5  Entonces Abraham dijo a sus mozos: Quedaos aquí con el asno; yo y el muchacho iremos hasta allá, adoraremos y volveremos a vosotros. 
Gén 22:6  Tomó Abraham la leña del holocausto y la puso sobre Isaac su hijo, y tomó en su mano el fuego y el cuchillo. Y los dos iban juntos. 
Gén 22:7  Y habló Isaac a su padre Abraham, y le dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, hijo mío. Y dijo Isaac: Aquí están el fuego y la leña, pero ¿dónde está el cordero para el holocausto? 
Gén 22:8  Y Abraham respondió: Dios proveerá para sí el cordero para el holocausto, hijo mío. Y los dos iban juntos. 
Gén 22:9  Llegaron al lugar que Dios le había dicho y Abraham edificó allí el altar, arregló la leña, ató a su hijo Isaac y lo puso en el altar sobre la leña. 
Gén 22:10  Entonces Abraham extendió su mano y tomó el cuchillo para sacrificar a su hijo. 



Gén 22:11  Mas el ángel del SEÑOR lo llamó desde el cielo y dijo: ¡Abraham, Abraham! Y él respondió: Heme aquí. 
Gén 22:12  Y el ángel dijo: No extiendas tu mano contra el muchacho, ni le hagas nada; porque ahora sé que temes a Dios, ya que no me has rehusado tu hijo, tu único. 
Gén 22:13  Entonces Abraham alzó los ojos y miró, y he aquí, vio un carnero detrás de él trabado por los cuernos en un matorral; y Abraham fue, tomó el carnero y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo. 
Gén 22:14  Y llamó Abraham aquel lugar con el nombre de El SEÑOR Proveerá, como se dice hasta hoy: En el monte del SEÑOR se proveerá. 
Gén 22:15  El ángel del SEÑOR llamó a Abraham por segunda vez desde el cielo, 
Gén 22:16  y dijo: Por mí mismo he jurado, declara el SEÑOR, que por cuanto has hecho esto y no me has rehusado tu hijo, tu único, 
Gén 22:17  de cierto te bendeciré grandemente, y multiplicaré en gran manera tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena en la orilla del mar, y tu descendencia poseerá la puerta de sus enemigos. 
Gén 22:18  Y en tu simiente serán bendecidas todas las naciones de la tierra, porque tú has obedecido mi voz. 


Conclusión

Heb 11:8  Por la fe Abraham, al ser llamado, obedeció, saliendo para un lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber adónde iba. 
Heb 11:9  Por la fe habitó como extranjero en la tierra de la promesa como en tierra extraña, viviendo en tiendas como Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa, 
Heb 11:10  porque esperaba la ciudad que tiene cimientos, cuyo arquitecto y constructor es Dios. 
Heb 11:11  También por la fe Sara misma recibió fuerza para concebir, aun pasada ya la edad propicia, pues consideró fiel al que lo había prometido. 
Heb 11:12  Por lo cual también nació de uno (y éste casi muerto con respecto a esto) una descendencia COMO LAS ESTRELLAS DEL CIELO EN NUMERO, E INNUMERABLE COMO LA ARENA QUE ESTA A LA ORILLA DEL MAR. 
Heb 11:13  Todos éstos murieron en fe, sin haber recibido las promesas, pero habiéndolas visto y aceptado con gusto desde lejos, confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra. 
Heb 11:14  Porque los que dicen tales cosas, claramente dan a entender que buscan una patria propia. 
Heb 11:15  Y si en verdad hubieran estado pensando en aquella patria de donde salieron, habrían tenido oportunidad de volver. 
Heb 11:16  Pero en realidad, anhelan una patria mejor, es decir, celestial. Por lo cual, Dios no se avergüenza de ser llamado Dios de ellos, pues les ha preparado una ciudad. 
Heb 11:17  Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía a su único hijo; 
Heb 11:18  fue a él a quien se le dijo: EN ISAAC TE SERA LLAMADA DESCENDENCIA. 
Heb 11:19  El consideró que Dios era poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde también, en sentido figurado, lo volvió a recibir. 

martes, 4 de noviembre de 2025

2.3. 2º ESO Bloque 2 Historia de la Salvación


A diario las noticias informan sobre miles de personas que dejan sus países por guerras, persecución o hambre. Esto no es un fenómeno nuevo. La Biblia narra una situación así en el libro de Éxodo.


Éxo 13:1  El Señor se dirigió a Moisés y le dijo: "Conságrame los hijos mayores, porque todo primer hijo de los israelitas me pertenece, lo mismo que toda primera cría de sus animales."
Éxo 13:3  Entonces Moisés le dijo al pueblo: "Acuérdense de este día, en que con gran poder el Señor los sacó de Egipto, donde vivían como esclavos. No deberán comer pan con levadura. Ustedes salen este día, en el mes de Abib, y en este mismo mes deberán celebrar la fiesta, una vez que el Señor los haya llevado a la tierra donde la leche y la miel corren como el agua, es decir, al país de los cananeos, hititas, amorreos, heveos y jebuseos, que ya había prometido a sus antepasados que se lo daría a ustedes. 
Éxo 13:6  Comerán pan sin levadura durante siete días, y en el séptimo día harán fiesta en honor del Señor. Durante los siete días se comerá pan sin levadura, y en ninguna parte de su territorio deberá haber levadura o pan con levadura. 
Éxo 13:8  En ese día les dirán a sus hijos: 'Esto se hace por lo que el Señor hizo con nosotros cuando salimos de Egipto y , como si tuvieran ustedes una marca en el brazo o en la frente, esto les hará recordar que siempre deben hablar de la ley del Señor, pues él los sacó de Egipto con gran poder. 
Éxo 13:10  Por eso deben celebrar esta ceremonia año tras año, en la fecha señalada. ' 
Éxo 13:11  "Cuando el Señor los haya llevado al país de los cananeos, es decir, cuando les entregue el país, según la promesa que les hizo a ustedes y a sus antepasados, tendrán que dedicarle todos sus primeros hijos varones y todos los primeros machos que les nazcan a sus animales, porque pertenecen al Señor. 
Éxo 13:13  En el caso de la primera cría de una asna, deberán dar un cordero o un cabrito como rescate por el asno, pero si no dan el cordero, entonces le romperán el cuello al asno. También deberán dar una ofrenda como rescate por cada hijo mayor,  y cuando el día de mañana sus hijos les pregunten: '¿Qué quiere decir esto?', les responderán: 'El Señor nos sacó con gran poder de Egipto, donde vivíamos como esclavos. 
Éxo 13:15  Cuando el faraón se puso terco en no dejarnos salir, el Señor hirió de muerte al hijo mayor de cada familia egipcia y a todas las primeras crías de sus animales; por eso le ofrecemos al Señor todos los machos que nacen primero, y damos una ofrenda como rescate por nuestro hijo mayor. 
Éxo 13:16  Por lo tanto, como si tuvieran una marca en el brazo o en la frente, esta ceremonia les hará recordar a ustedes que el Señor nos sacó de Egipto con gran poder. ' " 


Éxo 13:17  Cuando el faraón dejó salir al pueblo israelita, Dios no los llevó por el camino que va al país de los filisteos, que era el más directo, pues pensó que los israelitas no querrían pelear cuando tuvieran que hacerlo, y que preferirían regresar a Egipto. 
Éxo 13:18  Por eso les hizo dar un rodeo por el camino del desierto que lleva al Mar Rojo. Los israelitas salieron de Egipto formados como un ejército. 
Éxo 13:19  Moisés se llevó consigo los restos de José, pues José había hecho que los hijos de Israel le prometieran hacerlo así. Les había dicho: "En verdad, Dios vendrá a ayudarlos; y cuando eso suceda, ustedes deben llevarse mis restos de aquí."
Éxo 13:20  Los israelitas salieron de Sucot y acamparon en Etam, donde comienza el desierto. 



Éxo 13:21  De día, el Señor los acompañaba en una columna de nube, para señalarles el camino; y de noche, en una columna de fuego, para alumbrarlos. Así pudieron viajar día y noche. 
Éxo 13:22  La columna de nube siempre iba delante de ellos durante el día, y la columna de fuego durante la noche. 



Los hijos de Israel eran esclavos de la más poderosa dinastía en la tierra. Como dice el Midrash, ningún esclavo escapó alguna vez de Egipto, ya que estaba rodeado por grandes fortificaciones y desalentadores desiertos. Según las leyes de la naturaleza, no había ninguna posibilidad de que los esclavos israelitas obtuviesen la libertad.
Todo el punto del Éxodo era que el pueblo judío viera, de una vez por todas, que Dios maneja el espectáculo, desde el más diminuto detalle hasta la más grande maravilla. Con la máxima preocupación. Con la máxima participación. Así lo dice Dios: "Por lo tanto sabrás que Yo soy Dios" (Éxodo 7:17).
Cada componente del Éxodo tiene la intención de revelar otra faceta de cómo Dios esta involucrado en el mundo. Por lo tanto, la plaga de piojos, las criaturas más pequeñas que son perceptibles a simple vista, tenía la intención de demostrar que la supervisión de Dios penetra a las más pequeñas unidades existentes. La plaga de ranas, en la que los anfibios amantes del agua saltaron a los calientes hornos de Egipto, mostró que la voluntad de Dios, y no el instinto bruto, reina en el mundo animal.
Es por eso que el Éxodo mencionamos y recordamos continuamente al Éxodo. El Éxodo demostró el amor que tiene Dios por la humanidad y cómo Él interviene en el destino por el bien de la redención, tanto colectiva como individual. (Tomado de Aishlatino.com)

Regresemos al relato bíblico:

Éxo 14:1  El Señor se dirigió a Moisés y le dijo: "Di a los israelitas que regresen y acampen frente a Pi-hahirot, entre Migdol y el mar, frente a Baal-sefón. Que pongan sus campamentos enfrente de este lugar, junto al mar. 
Éxo 14:3  Así el faraón pensará: 'Los israelitas no saben a dónde ir. Andan perdidos en el desierto. '
Éxo 14:4  Pero yo voy a hacer que el faraón se ponga terco y los persiga; entonces mostraré mi poder en él y en todo su ejército, y los egipcios sabrán que yo soy el Señor." Los israelitas lo hicieron así.




Éxo 14:5  Mientras tanto, el rey de Egipto recibió aviso de que los israelitas se habían escapado. Entonces el rey y sus funcionarios cambiaron de parecer en cuanto a ellos, y se dijeron: "¿Pero cómo pudimos permitir que los israelitas se fueran y dejaran de trabajar para nosotros?" 
Éxo 14:6  En seguida el faraón ordenó que prepararan su carro de combate, y se llevó a su ejército. 
Éxo 14:7  Tomó seiscientos de los mejores carros, además de todos los carros de Egipto, que llevaban cada uno un oficial. 
Éxo 14:8  El Señor hizo que el faraón se pusiera terco y persiguiera a los israelitas, aun cuando ellos habían salido ya con gran poder. 
Éxo 14:9  Los egipcios con todo su ejército, con carros y caballería, salieron a perseguir a los israelitas, y los alcanzaron a la orilla del mar, junto a Pi-hahirot y frente a Baal-sefón, donde estaban acampados. 


Éxo 14:10  Cuando los israelitas se dieron cuenta de que el faraón y los egipcios se acercaban, tuvieron mucho miedo y pidieron ayuda al Señor. 
Éxo 14:11  y a Moisés le dijeron: –¿Acaso no había sepulcros en Egipto, que nos sacaste de allá para hacernos morir en el desierto? ¿Por qué nos has hecho esto? ¿Por qué nos sacaste de Egipto? 
Éxo 14:12  Esto es precisamente lo que te decíamos en Egipto: 'Déjanos trabajar para los egipcios. ¡Más nos vale ser esclavos de ellos que morir en el desierto!'
Éxo 14:13  Pero Moisés les contestó: –No tengan miedo. Manténganse firmes y fíjense en lo que el Señor va a hacer hoy para salvarlos, porque nunca más volverán a ver a los egipcios que hoy ven. 
Éxo 14:14  Ustedes no se preocupen, que el Señor va a pelear por ustedes. 
Éxo 14:15  Entonces el Señor le dijo a Moisés: –¿Por qué me pides ayuda? ¡Ordena a los israelitas que sigan adelante! 
Éxo 14:16  y tú, levanta tu bastón, extiende tu brazo y parte el mar en dos, para que los israelitas lo crucen en seco. 
Éxo 14:17  yo voy a hacer que los egipcios se pongan tercos y los persigan; entonces mostraré mi poder en el faraón y en todo su ejército, y en sus carros y caballería. 
Éxo 14:18  Cuando haya mostrado mi poder en el faraón, y en sus carros y caballería, los egipcios sabrán que yo soy el Señor. 
Éxo 14:19  En ese momento el ángel de Dios y la columna de nube, que marchaban al frente de los israelitas, cambiaron de lugar y se pusieron detrás de ellos. 
Éxo 14:20  Así la columna de nube quedó entre el ejército egipcio y los israelitas; para los egipcios era una nube oscura, pero a los israelitas los alumbraba. Por eso los egipcios no pudieron alcanzar a los israelitas en toda la noche. 
Éxo 14:21  Moisés extendió su brazo sobre el mar, y el Señor envió un fuerte viento del este que sopló durante toda la noche y partió el mar en dos. Así el Señor convirtió el mar en tierra seca, 
Éxo 14:22  y por tierra seca lo cruzaron los israelitas, entre dos murallas de agua, una a la derecha y otra a la izquierda. 


Éxo 14:23  Toda la caballería y los carros del faraón entraron detrás de ellos, y los persiguieron hasta la mitad del mar; pero a la madrugada el Señor miró de tal manera al ejército de los egipcios, desde la columna de fuego y de nube, que provocó un gran desorden entre ellos; descompuso además las ruedas de sus carros, de modo que apenas podían avanzar. Entonces los egipcios dijeron: –Huyamos de los israelitas, pues el Señor pelea a favor de ellos y contra nosotros. 
Éxo 14:26  Pero el Señor le dijo a Moisés: –Extiende tu brazo sobre el mar, para que el agua regrese y caiga sobre los egipcios, y sobre sus carros y caballería. 
Éxo 14:27  Moisés extendió su brazo sobre el mar y , al amanecer, el agua volvió a su cauce normal. Cuando los egipcios trataron de huir, se toparon con el mar, y así el Señor los hundió en él. 
Éxo 14:28  Al volver el agua a su cauce normal, cubrió los carros y la caballería, y todo el ejército que había entrado en el mar para perseguir a los israelitas. Ni un solo soldado del faraón quedó vivo. 
Éxo 14:29  Sin embargo, los israelitas cruzaron el mar por tierra seca, entre dos murallas de agua, una a la derecha y otra a la izquierda. 
Éxo 14:30  En aquel día el Señor salvó a los israelitas del poder de los egipcios, y los israelitas vieron los cadáveres de los egipcios a la orilla del mar. 
Éxo 14:31  Al ver los israelitas el gran poder que el Señor había desplegado contra Egipto, mostraron reverencia ante el Señor y tuvieron confianza en él y en su siervo Moisés.







1.3. 1º ESO Bloque 1: La Biblia

Formación y composición del Antiguo y Nuevo Testamento



“Biblia” deriva del término griego biblos (libros) y se refiere al Antiguo Testamento y al Nuevo Testamento.


El Antiguo Testamento tiene ___ libros. Se escribió en hebreo, con algunas porciones de Esdras, Nehemías y Daniel escritas en arameo.

El Nuevo Testamento, escrito en griego, está formado por ___ libros.

Escribe en tu libreta 2ª Timoteo 3:16.

El origen de la Escritura es la palabra de Dios. 

Para Pablo y los demás autores de la Biblia, las Escrituras son “las palabras mismas de Dios”:

Mucho,  desde cualquier punto de vista.  En primer lugar,  a los judíos se les confiaron las palabras mismas de Dios. (Romanos 3:2)


Lee los versículos siguientes, y completa:
Dios,  que muchas veces y de varias maneras habló a nuestros antepasados en otras épocas por medio de los profetas, en estos días finales nos ha hablado por medio de su Hijo.  A éste lo designó heredero de todo,  y por medio de él hizo el universo. Hebreos 1:1-2 

Cuando la Escritura habla, ________ habla.

El Espíritu Santo supervisó a más de 40 autores provenientes de una gran diversidad de trasfondos (pastores, reyes, profetas, pescadores, etc.), durante un periodo aproximado de 1500 años, a fin de producir con coherencia sobrenatural sus pensamientos, y las propias palabras de Dios para la humanidad.

Responde:

1.    ¿Cuántos hombres escribieron la Biblia?
2.    ¿Cuántos años se tardó, aproximadamente, en escribir todos los libros de la Biblia?
3.    Lee el versículo y subraya el nombre del libro de la Biblia y la ocupación o profesión que indica de su autor:

Proverbios de Salomón hijo de David,  rey de Israel:
para adquirir sabiduría y disciplina; 
para discernir palabras de inteligencia; (Proverbios 1:1-2)

Éstas son las palabras de Amós, pastor de Tecoa. Es la visión que recibió acerca de Israel dos años antes del terremoto, cuando Uzías era rey de Judá, y Jeroboán hijo de Joás era rey de Israel. (Amós 1:1) 

El día primero del mes sexto del segundo año del rey Darío, vino palabra del Señor por medio del profeta Hageo a Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y al sumo sacerdote Josué hijo de Josadac: (Hageo 1:1) 

Pablo,  siervo de Cristo Jesús,  llamado a ser apóstol,  apartado para anunciar el evangelio de Dios, que por medio de sus profetas ya había prometido en las sagradas Escrituras. (Romanos 1:1-2).

Los autores estaban divinamente preparados, capacitados, para escribir la Palabra de Dios de manera similar a cómo los profetas lo estaban para transmitirla de forma oral:
-¿Y quién le puso la boca al hombre?-  le respondió el Señor.  ¿Acaso no soy yo,  el Señor,  quien lo hace sordo o mudo,  quien le da la vista o se la quita? Anda,  ponte en marcha,  que yo te ayudaré a hablar y te diré lo que debas decir.
-Señor- insistió Moisés, - te ruego que envíes a alguna otra persona.
Entonces el Señor ardió en ira contra Moisés y le dijo:   ¿Y qué hay de tu hermano Aarón,  el levita?  Yo sé que él es muy elocuente.  Además,  ya ha salido a tu encuentro,  y cuando te vea se le alegrará el corazón. Tú hablarás con él y le pondrás las palabras en la boca;  yo los ayudaré a hablar,  a ti y a él,  y les enseñaré lo que tienen que hacer. Él hablará por ti al pueblo,  como si tú mismo le hablaras,  y tú le hablarás a él por mí,  como si le hablara yo mismo. Éxodo 4:11-16 

La palabra del Señor vino a mí: "Antes de formarte en el vientre,  ya te había elegido;  antes de que nacieras,  ya te había apartado;  te había nombrado profeta para las naciones."
Yo le respondí: "¡Ah, Señor mi Dios! ¡Soy muy joven, y no sé hablar!"
Pero el Señor me dijo: "No digas: Soy muy joven, porque vas a ir adondequiera que yo te envíe, y vas a decir todo lo que yo te ordene. No le temas a nadie, que yo estoy contigo para librarte." Lo afirma el Señor.
Luego extendió el Señor la mano y, tocándome la boca, me dijo:  "He puesto en tu boca mis palabras. Jeremías 1:4-9




Los apóstoles del Nuevo Testamento fueron recibidos por la iglesia primitiva con la misma autoridad que los profetas inspirados del Antiguo Testamento:

Sin embargo,  como está escrito: "Ningún ojo ha visto,  ningún oído ha escuchado,  ninguna mente humana ha concebido lo que Dios ha preparado para quienes lo aman."  Ahora bien,  Dios nos ha revelado esto por medio de su Espíritu,  pues el Espíritu lo examina todo,  hasta las profundidades de Dios. En efecto,  ¿quién conoce los pensamientos del ser humano sino su propio espíritu que está en él?  Así mismo,  nadie conoce los pensamientos de Dios sino el Espíritu de Dios. Nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo sino el Espíritu que procede de Dios,  para que entendamos lo que por su gracia él nos ha concedido. Esto es precisamente de lo que hablamos,  no con las palabras que enseña la sabiduría humana sino con las que enseña el Espíritu,  de modo que expresamos verdades espirituales en términos espirituales.( 1ª Corintios 2:9-13).

Si alguno se cree profeta o espiritual,  reconozca que esto que les escribo es mandato del Señor. (1ª Corintios 14:37)
 
Pedro se refirió a los escritos de Pablo como Escritura:

Tengan presente que la paciencia de nuestro Señor significa salvación,  tal como les escribió también nuestro querido hermano Pablo,  con la sabiduría que Dios le dio. En todas sus cartas se refiere a estos mismos temas.  Hay en ellas algunos puntos difíciles de entender,  que los ignorantes e inconstantes tergiversan,  como lo hacen también con las demás Escrituras,  para su propia perdición. (2ª Pedro 3:15-16)

 _______ mismo escribió los 10 mandamientos:


El Señor le dijo a Moisés: "Sube a encontrarte conmigo en el monte,  y quédate allí.  Voy a darte las tablas con la ley y los mandamientos que he escrito para guiarlos en la vida." Éxodo 24:12 


Sin embargo, por lo general Dios usaba la personalidad y el estilo literario de los escritores escogidos.





La inspiración no era algo continuo en la mente de los escritores. Veamos algunos ejemplos en el libro de Jeremías:

  • La palabra del Señor vino a Jeremías en el año trece del reinado de Josías hijo de Amón, rey de Judá. Jeremías 1:2  
  • Ésta es la palabra del Señor, que vino a Jeremías con motivo de la sequía. Jeremías 14:1  
  • Ésta es la palabra que vino a Jeremías con relación a todo el pueblo de Judá. La recibió en el año cuarto del reinado de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, es decir, durante el año primero del reinado de Nabucodonosor, rey de Babilonia. Jeremías 25:1  
  • Al comienzo del reinado de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, vino a Jeremías esta palabra del Señor...Jeremías 26:1  
El mensaje divino con frecuencia sobrepasaba el entendimiento del escritor:

"Aunque escuché lo que dijo ese hombre, no pude entenderlo, así que le pregunté: Señor, ¿en qué va a parar todo esto?
Y él me respondió: Sigue adelante, Daniel, que estas cosas se mantendrán selladas y en secreto hasta que llegue la hora final. (Daniel 12:8-9)  

Los profetas,  que anunciaron la gracia reservada para ustedes,  estudiaron y observaron esta salvación. Querían descubrir a qué tiempo y a cuáles circunstancias se refería el Espíritu de Cristo,  que estaba en ellos,  cuando testificó de antemano acerca de los sufrimientos de Cristo y de la gloria que vendría después de éstos. A ellos se les reveló que no se estaban sirviendo a sí mismos,  sino que les servían a ustedes.  Hablaban de las cosas que ahora les han anunciado los que les predicaron el evangelio por medio del Espíritu Santo enviado del cielo.  Aun los mismos ángeles anhelan contemplar esas cosas. (1ª Pedro 1:10-12) 

Los apóstoles pudieron escribir cartas de inspiración divina para responder preguntas y exponer sus opiniones:
  •      Hermanos,  cada uno permanezca ante Dios en la condición en que estaba cuando Dios lo llamó. (1ª Corintios 7:24)  
  •     En cuanto a las personas solteras,  no tengo ningún mandato del Señor,  pero doy mi opinión como quien por la misericordia del Señor es digno de confianza.     
(1ª Corintios 7:25)  
El Espíritu Santo se ocupó de que cada libro de la Biblia contara con dos autores: uno humano    y otro divino. Por lo tanto, la supervisión divina de la Escritura garantiza que no tiene errores.

Tarea


Ordenar cronológicamente los libros de la Biblia:




Clase de 1º de la ESO del IES Federico García Lorca (Churriana de la Vega):




Trabajo terminado:




miércoles, 22 de octubre de 2025

2.0. 2º ESO Bloque 2: Historia de la salvación


Antes de comenzar este nuevo bloque, haremos un repaso.


1. Resuelve la siguiente sopa de letras:





2. Coloca el número correspondiente a la pista, al lado de cada palabra de la sopa de letras:


1) Primer hombre creado por Dios.
2) Primera mujer creada por Dios.
3) Primer hijo de Adán y Eva que asesinó a su hermano.
4) Hijo de Adán asesinado por Caín.
5) Único hombre para quien Dios era importante en su generación (su tiempo).
6) Modo que usó Dios para destruir el mundo en tiempos de Noé.
7) Elemento que puso Dios en su pacto con Noé, que podemos ver aún hoy, como señal de que nunca más destruiría el mundo por agua.
8) Hombre a quien Dios le habla, para que deje su tierra y su familia, y salga al lugar donde Dios lo guiaría. Es llamado: el padre de la fe (porque creyó a Dios y obedeció).
9) Tierra que Dios le promete a Abraham.
10) Hijo de Abraham que nace por un milagro que Dios hizo cuando sus padres tenían casi 100 años.
11) Segundo hijo de Isaac, su nombre significa “tramposo”.
12) Nombre nuevo que Dios da a Jacob, tras uno de sus encuentros.
13) Nombre del hijo preferido de Jacob (tenía 12).
     14) País a donde es llevado José como esclavo, y donde años más tarde va a vivir Jacob con toda su familia.



2.2. 2º ESO Bloque 2: Historia de la Salvación

Pascua

Pesaj es conocida como la "fiesta de la libertad", ya que conmemora el Éxodo judío de Egipto luego de 210 años de esclavitud. Pesaj es también considerada como el "nacimiento" del pueblo judío, y sus lecciones de lucha e identidad continúan formando las bases de la conciencia judía, 3300 años después del evento.
Pésaj es la primera y más importante fiesta del calendario judío; comienza el día de Nisán, y se celebra durante siete días (ocho en la diáspora), de los cuales el primero y el último son días de reposo, y en los que está prohibido el trabajo cotidiano. En ella se festeja la liberación del pueblo judío de la esclavitud de Egipto obrada por Dios a través de Moisés.
Observa la fecha de la imagen, y piensa con qué fecha coincide de nuestro calendario:






A) Aspecto histórico

En el libro del Éxodo se relata la historia de Moisés, elegido por Dios para sacar a su pueblo de Egipto. (Ex. 6). Dios envía a Moisés ante el Faraón para que deje partir a su pueblo al desierto para darle culto. (Ex 5,3).
Los egipcios no permitieron a los hebreos salir de sus dominios a celebrar la fiesta, a pesar de las señales que Dios le daba al Faraón por medio de las distintas plagas.
Entonces Dios dio instrucciones a Moisés para que la comunidad realice el sacrificio de pascua: al atardecer se matará un cordero o cabrito de un año, macho y sin defecto; se rociará con su sangre las jambas y el dintel de la puerta de sus casas; de noche se comerá la cena de la liberación: cordero y pan ácimo (los pies calzados, ceñida la cintura y un bastón en la mano, en plan de marcha desde aquella tierra de esclavitud hacia otro país de libertad).

Más tarde, el Señor, que herirá de muerte a los primogénitos de los egipcios, pasará de largo o se saltará las puertas de los hebreos, marcadas con la sangre del cordero.
De allí el significado del término Pésaj que significa “saltear”, “pasar por encima”, ya que el ángel de la muerte enviado por Dios “salteó las casas de los hijos de Israel” (Ex 12, 27) preservando a los primogénitos hebreos.


La salida de Egipto se menciona innumerables veces en la Biblia, en las oraciones y salmos, y en las tradiciones judías. También en las palabras iniciales de los Diez Mandamientos, Dios se presenta al pueblo de Israel anunciándole que “Yo soy el Eterno tu Dios, que te he sacado de Egipto, de la casa de los esclavos” (Ex 20,2 y Deuteronomio 5,6), vinculando su identidad con este éxodo. De allí la importancia de esta Fiesta.

B) Elementos básicos: El sacrificio del Cordero y los panes ácimos.

La costumbre de ofrecer sacrificios a Dios, se remonta a etapas anteriores a la estancia de los hebreos en Egipto. Es mediante este acto que el hombre reconoce su dependencia de Dios. Génesis, relata la ofrenda hecha por Caín de los frutos de la tierra, y de Abel, de los primogénitos de su rebaño (Gen. 4, 3-4); a Noé que ofreció holocaustos sobre el altar después del diluvio (Gen.8,20); también a Melquisedec, sacerdote del Dios Altísimo que presenta a Dios pan y vino (Gen.14,18); a Abraham cuando sacrifica el cordero en lugar de su hijo Isaac (Gen 22,13), etc.
Pero en la historia del Éxodo, el sacrificio del cordero y los panes ácimos, adquieren una nueva significación que tendrá su culmen en el sacrificio de Jesucristo por los pecados del mundo, cual Cordero sobre la Cruz.

* El cordero pascual

La víctima debía ser "macho" (considerado la fuente de vida), "sin defecto" (a fin de que sea aceptable a Dios), "de un año" (primicia), "lo guardaréis" (la separación del rebaño como señal de santificación). (cf. Ex 12,5-6). En lo sucesivo, el sacrificio del cordero de Pésaj se siguió celebrando cada año, en recuerdo de aquel ofrendado en Egipto. (cf. Ex 12,14). Con la destrucción del Templo de Jerusalén, cuando forzosamente quedó abolido el culto de sacrificios en el pueblo de Israel, dejó de celebrarse el rito del cordero pascual. Solo queda hoy un recuerdo simbólico del mismo, el trozo de hueso con carne asada que se coloca en la fuente alegórica de la noche del Séder.

* Los panes ácimos

A la repentina orden de salida se debe la tradición de los panes ácimos o Matzot, que también caracterizan a esta fiesta: el tiempo no alcanzó para cocer en los hornos el acostumbrado pan de cada
día, sino que hubo que dejar la masa al sol para que se cociera al calor de éste. Resultaron unas galletas chatas y sin fermentar, en recuerdo de las cuales se come hasta el día de hoy, las tradicionales matzot de Pèsaj durante los siete (u ocho) días de fiesta.

Por lo tanto “los panes ácimos que Israel come cada año en la Pascua conmemoran la salida apresurada y liberadora de Egipto.” La Fiesta de los panes ácimos seguía a la de la Pascua, como se puede ver en Levítico 23:5.

Durante los siete días de la fiesta estaba prohibido comer pan con levadura, porque la levadura era símbolo de corrupción y del pecado.
También “en la fiesta de los ácimos estaba significado Cristo como Pan de vida, que no está sometido a la corrupción sino que, al contrario es germen de la vida eterna “pues el que come este pan vivirá eternamente” (Jn.6:58)”.


C) Tradiciones y preparativos de la cena pascual.

En recuerdo de esta salvación de los primogénitos de Israel, posteriormente quedó establecido para estos un día de ayuno, taanit bejorim, en vísperas de Pésaj.
Durante los días de la fiesta se evita el consumo de todo alimento fermentado o leudado (jametz). También los platos, cubiertos, tazas, ollas, etc.; usados durante todo el año se consideran jametz por el contacto que tuvieron con alimentos de ese tipo, y se los reemplaza por otros, especiales para Pésaj. O bien puede convertírselos en aptos para Pésaj, mediante un proceso especial de limpieza que se les aplica unos días antes de la fiesta.


* El Séder de Pésaj: 

Séder significa “orden” en hebreo, y con este nombre se denomina la cena festiva de la primera noche de Pésaj, debido al orden preestablecido que deben guardar todas las bendiciones, ceremonias, alimentos, bebidas, etc., de esa celebración.
Ya al iniciarse la cena, quien la preside tiene delante de sí, sobre la mesa, la keará o “fuente” con los símbolos del Pésaj. Entre ellos se destacan el maror o hierba amarga (generalmente un rábano picante que evoca la amarga vida de esclavos que los hijos de Israel vivieron en Egipto); el zeróa (un hueso con carne asada, en recuerdo del cordero que se sacrificaba en el Templo de Jerusalén); el jaróset (una mezcla de manzanas y nueces picadas y amasadas con vino, semejante a la pasta de ladrillos que elaboraba el pueblo judío en Egipto); el carpás (verduras que se mojan en agua salada antes de comerlas –símbolo de las lágrimas de los esclavos israelitas en Egipto, o bien de las aguas saladas del Mar Rojo-); un huevo (recuerdo de uno de los sacrificios de la fiesta) y jazeret, otra verdura más (que varía según las diversas costumbres).



Complementan la mesa del Séder tres mazot (panes ácimos) colocadas una encima de la otra (símbolo de los tres sectores del pueblo judío: los “sacerdotes” o descendientes de Aarón; los levitas, hijos de la tribu de Leví; e Israel, todo el resto del pueblo), una copa de vino especialmente reservada para el “profeta Elías”, de quien se cree que también llega simbólicamente a cada hogar judío para participar junto con los presentes de la noche del Seder, y finalmente las copas de vino para todos de las cuales se beberá, sucesivamente, cuatro veces a lo largo de toda la noche. Estas cuatro copas celebran la liberación de los hijos de Israel de la esclavitud de Egipto, que esta definida en la Biblia con cuatro verbos diferentes, cuando Dios la promete a los israelitas: “Os sacaré de los sufrimientos de Egipto, os salvaré de su esclavitud, os redimiré con brazo extendido…y os tomaré para Mí como pueblo”. (Éxodo 6,6-7).

* La Hagadá de Pésaj: 

La Hagadá o “Relato” de Pésaj es el texto tradicional que se lee en la mesa del Séder, como marco que rodea la cena festiva de esa noche.



La Hagadá contiene textos de muchas épocas diferentes, que van desde los tiempos bíblicos y la salida de Egipto al mando de Moisés pasando por la época del Talmud y la Edad Media, y llega
hasta los tiempos modernos mediante un capítulo especial con el que muchos hogares judíos evocan en un momento del Séder también el Holocausto y la rebelión del guetto de Varsovia contra los nazis, iniciada en la primera noche del Pésaj del año 1943. También hay otras variantes de Hagadot modernas que agregan otras citas de la Biblia y de poetas hebreos medievales y modernos.

El estilo de la Hagada de Pesaj, y su nombre mismo, están en consonancia con el mandato bíblico que dice:
“Y le relatarás a tu hijo (la historia del éxodo de Egipto)” (Ex. 13,8).
Quien provoca el relato de esta noche es el menor de la familia, quien se dirige solemnemente a su padre para formularle las conocidas cuatro preguntas que empiezan con las palabras Má nishtaná, "¿En qué se diferencia (esta noche de Seder de otras noches del año)?” y con eso da lugar a que el padre le comience a contar toda la historia de la liberación del pueblo judío por obra de Dios.

* Shirat Haiam, el himno del Cruce del Mar: 

Para Pésaj se han establecido diversos fragmentos del Pentateuco como lectura de laTorá. En las sinagogas de Tierra Santa se leen dos de ellos (en el primero y en el séptimo día de Pésaj, que son feriados). Y además hay una lectura especial para el sábado intermedio que suele haber en Pésaj. De todas estas lecturas sobresale por su majestuosidad la del séptimo día, en la que se refiere la historia del éxodo de Egipto, y también figura el himno que los hijos de Israel cantaron al Señor después del milagroso cruce del mar (Éxodo 15,1-19).

Leamos el relato de la última cena de Jesús con sus discípulos (Marcos 14:12-16; Mateo 26:17-30).

Mar 14:12  El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, cuando se sacrificaba el cordero de la Pascua, sus discípulos le dijeron*: ¿Dónde quieres que vayamos y hagamos los preparativos para que comas la Pascua?
Mar 14:13  Y envió* a dos de sus discípulos, y les dijo*: Id a la ciudad, y allí os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle;
Mar 14:14  y donde él entre, decid al dueño de la casa: "El Maestro dice: '¿Dónde está mi habitación en la que pueda comer la Pascua con mis discípulos?'"
Mar 14:15  Y él os mostrará un gran aposento alto, amueblado y preparado; haced los preparativos para nosotros allí.
Mar 14:16  Salieron, pues, los discípulos y llegaron a la ciudad, y encontraron todo tal como El les había dicho; y prepararon la Pascua.

Mat 26:17  El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, se acercaron los discípulos a Jesús, diciendo: ¿Dónde quieres que te hagamos los preparativos para comer la Pascua? 
Mat 26:18  Y El respondió: Id a la ciudad, a cierto hombre , y decidle: "El Maestro dice: 'Mi tiempo está cerca; quiero celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos.'" 
Mat 26:19  Entonces los discípulos hicieron como Jesús les había mandado, y prepararon la Pascua. 
Mat 26:20  Al atardecer, estaba El sentado a la mesa con los doce discípulos. 
Mat 26:21  Y mientras comían, dijo: En verdad os digo que uno de vosotros me entregará. 
Mat 26:22  Y ellos, profundamente entristecidos, comenzaron a decirle uno por uno: ¿Acaso soy yo, Señor? 
Mat 26:23  Respondiendo El, dijo: El que metió la mano conmigo en el plato, ése me entregará. 
Mat 26:24  El Hijo del Hombre se va, según está escrito de El; pero ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Mejor le fuera a ese hombre no haber nacido. 
Mat 26:25  Y respondiendo Judas, el que le iba a entregar, dijo: ¿Acaso soy yo, Rabí? Y El le dijo: Tú lo has dicho. 
Mat 26:26  Mientras comían, Jesús tomó pan, y habiéndolo bendecido, lo partió, y dándoselo a los discípulos, dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. 
Mat 26:27  Y tomando una copa, y habiendo dado gracias, se la dio, diciendo: Bebed todos de ella; 
Mat 26:28  porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que es derramada por muchos para el perdón de los pecados. 
Mat 26:29  Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día cuando lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre. 
Mat 26:30  Y después de cantar un himno, salieron hacia el monte de los Olivos. 

Conclusión

En aquel cordero Pascual estaba prefigurado el Cordero de Dios que fue sacrificado en la cruz y se nos ofrece para nuestra salvación.
Como el Cordero Pascual libró a los israelitas del Ángel exterminador que traía la muerte, así Jesucristo nos rescató del poder del diablo y de la muerte eterna.
De ahí que en el Nuevo Testamento Jesús sea llamado “Cordero”: “He aquí el cordero de Dios, que lleva el pecado del mundo” (Juan 1,29); en otro pasaje dice: … “fuisteis redimidos, no con cosas corruptibles, plata u oro, sino con la preciosa sangre de Cristo, como de Cordero sin tacha y sin mancha” (I Pe.18-19), (Hech.8, 32), etc.

Leer 1 Cor. 5:6-8; 11: 23-26, Efe.5: 2; Ex. 12:7
1Co 5:6  Vuestra jactancia no es buena. ¿No sabéis que un poco de levadura fermenta toda la masa ? 
1Co 5:7  Limpiad la levadura vieja para que seáis masa nueva, así como lo sois, sin levadura. Porque aun Cristo, nuestra Pascua, ha sido sacrificado. 
1Co 5:8  Por tanto, celebremos la fiesta no con la levadura vieja, ni con la levadura de malicia y maldad, sino con panes sin levadura de sinceridad y de verdad. 

1Co 11:23  Porque yo recibí del Señor lo mismo que os he enseñado: que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan, 
1Co 11:24  y después de dar gracias, lo partió y dijo: Esto es mi cuerpo que es para vosotros; haced esto en memoria de mí. 
1Co 11:25  De la misma manera tomó también la copa después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto cuantas veces la bebáis en memoria de mí. 
1Co 11:26  Porque todas las veces que comáis este pan y bebáis esta copa, la muerte del Señor proclamáis hasta que El venga. 

Éxo 12:7  "Y tomarán parte de la sangre y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas donde lo coman. 

“…Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado” (I Cor.5: 7).


Trabajos de l@s alumn@s