1º ESO

martes, 21 de abril de 2020

5.2. 4º ESO Bloque 5 Ser cristiano: una forma de vida

La santificación

Vine

W.E. Vine, en su "Diccionario expositivo de palabras del nuevo testamento", explica:


La palabra jagiasmos (ἁγιασμός) «santificación», significa:
(a) separación para Dios
Dios mismo los ha unido a ustedes con Cristo Jesús, y ha hecho también que Cristo sea nuestra sabiduría, nuestra justicia, nuestra santificación y nuestra liberación. (1ªCor. 1:30)

Pero nosotros siempre tenemos que dar gracias a Dios por ustedes, hermanos amados por el Señor, porque Dios los escogió para que fueran los primeros en alcanzar la salvación por medio del Espíritu que los hace santos y de la verdad que han creído. (2ª Tes. 2:13)

... a quienes Dios el Padre había escogido anteriormente conforme a su propósito. Por medio del Espíritu los ha santificado a ustedes para que lo obedezcan y sean purificados por la sangre de Jesucristo (1ªPedro 1:2)




(b) el estado que resulta de la santificación, la conducta apropiada por parte de aquellos así separados:

... De modo que, así como antes entregaron su cuerpo al servicio de la impureza y de la maldad para hacer lo malo, entreguen también ahora su cuerpo al servicio de la justicia, con el fin de llevar una vida santa. 
Pero ahora, libres de la esclavitud del pecado, han entrado al servicio de Dios. Esto sí les es provechoso, pues el resultado es la vida santa y, finalmente, la vida eterna.(Rom. 6:19, 22)

Esta gente prohíbe casarse y comer ciertos alimentos que Dios ha creado para que los creyentes y los que conocen la verdad los coman, dando gracias. Pues todo lo que Dios ha creado es bueno; y nada debe ser rechazado si lo aceptamos dando gracias a Dios... Pero no hagas caso de cuentos mundanos y tontos. Ejercítate en la piedad. (1Tim. 4:3,4,7)

Ante todo recomiendo que se haga peticiones, oraciones, súplicas y acciones de gracia por toda la humanidad... Porque no hay más que un Dios, y un solo hombre que sea el mediador entre Dios y los hombres: Cristo Jesús (1Tim. 2:1,5)

Procuren estar en paz con todos y llevar una vida santa; pues sin la santidad, nadie podrá ver al Señor (Heb. 12:14).



Así, la santificación es el estado predeterminado por Dios para los creyentes, al que en gracia Él los llama, y en el que comienzan y persisten en su curso cristiano. Por ello reciben el nombre de «santos» (jagioi).

¿Alguna vez te saludó una persona con un buen perfume, y notaste cómo se te pegaba el perfume? Si nunca lo has vivido, puedes hacer la prueba, con un buen perfume.

Esta experiencia, o ilustración, nos ayuda a entender la santificación, porque:

«La santificación es aquella relación con Dios en la que entran los hombres por la fe en Cristo:

Te mando a ellos para que les abras los ojos y no caminen más en la oscuridad, sino en la luz; para que no sigan bajo el poder de Satanás, sino que sigan a Dios; y para que crean en mí, y reciban así el perdón de los pecados y una herencia en el pueblo santo de Dios.(Hechos 26:18)

Y esto eran antes; pero fuisteis lavados, pero fuisteis santificados, pero fuisteis justificados en el nombre del Señor Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios. (1Cor. 6:11)

Y para la cual el único título que tienen es la muerte de Cristo
Maridos amad a vuestras mujeres, así cómo Cristo amó a la iglesia y se dio así mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua con la palabra.  (Efesios 5:25,26)

Sin embargo, ahora Él os ha reconciliado en su cuerpo de carne, mediante su muerte, a fin de presentaros santos sin mancha e irreprensibles, delante de Él. (Col.1:22)

Otros versículos que puedes leer:  Hebreos 10:10,29; 13.12.

La santificación también se utiliza en el Nuevo Testamento de la separación del creyente de las cosas malas y de los malos caminos. Esta santificación es la voluntad de Dios para el creyente (1ª Timoteo 4:3), y su propósito al llamarlo mediante el evangelio (v. 7); tiene que ser aprendida de Dios (v. 4), conforme Él la enseña mediante su Palabra (Juan 17:17,19;  Salmos 17:4; 119.9), y el creyente tiene que buscarla seria y constantemente (1ªTim.2:15; Heb. 12:14).

En razón de que el carácter santo, jagiosune (1Th_3:13), no es vicario, esto es, no puede ser transferido o imputado, es una posesión individual, edificada, poco a poco, como resultado de la obediencia a la Palabra de Dios y de seguir el ejemplo de Cristo (Mat. 11:29; Juan 13:15; Efesios 4:20; Filipenses 2:5), en el poder del Espíritu Santo (Rom. 8:13; Efesios 3:16).

«El Espíritu Santo es el agente en la santificación (Rom.15:16; 2Tes. 2:13; 1ªPed.1:2; 1ªCor. 6:11 (de Notes on Thessalonians, por Hogg y Vine, pp. 115, 271).

Tarea

Coloca Verdadero o Falso y explica el por qué de tu elección:

  •  La santificación es un proceso.
  •  La santificación es instantánea.
  •  La santificación dura toda nuestra vida.
  •  Según la Biblia, quienes se han arrepentido de sus pecados, son santos.
  •  La santificación depende de la relación personal con Dios.
  •  Para la santificación es importante la obra de Cristo en la cruz, y la obra del Espíritu Santo, más la lectura de la Palabra de Dios.

sábado, 11 de abril de 2020

5.1. 1º Bachillerato Bloque 5: Ética Cristiana

Francisco Lacueva, en su libro Ética Cristiana (1975, editorial Clie) escribe: 


"Llamamos Ética teocrática o teológica a la que identifica el bien con la voluntad santa de Dios. Incluye las éticas hebrea y cristiana.

Su relación con las demás éticas


El elemento común con las demás éticas es que tratan de los mismos temas: la conducta humana y sus normas. También el mismo propósito: elaborar un sistema de buena conducta; consideran cuestiones de vida personal y social, y las responsabilidades cívicas. Por otro lado, mientras las demás éticas sacan sus normas de muy diversas fuentes, ya sea del análisis de la conducta humana (la evolucionista), ya sea de la especulación metafísica (las trascendentales), ya sea de algún factor de la naturaleza humana como el placer (hedonismo), la utilidad (utilitarismo) o el deber (estoicismo y purismo kantiano), la Ética teocrática funda sus normas en el mismo carácter de Dios, tal como se revela en su palabra." (Página 45)

Tarea: Haz un gráfico que muestre los puntos de partida de las diferentes éticas y la ética teocrática, según el texto de Lacueva.


Siguiendo el libro de Lacueva, leemos:

Sólo existe una Ética válida, la cristiana

"A la luz del Nuevo Testamento, Cristo está en el centro de la Historia de la Salvación para toda la humanidad, partiendo en dos la Historia (antes y después de Cristo)... de tal forma que el destino definitivo de todo ser humano (su eterna salvación o perdición) depende sola y necesariamente de la siguiente alternativa: CREER O NO CREER, es decir, aceptar o rechazar a Cristo, como único Salvador necesario y suficiente. Toda la conducta, todo el comportamiento ético del ser humano, está ya tipificado como fruto de una de esas dos raíces: fe o incredulidad." (Página 24)



Lee los siguientes pasajes bíblicos:

Juan 3:14-21
14. Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que sea levantado el Hijo del Hombre,
15. para que todo aquel que cree, tenga en El vida eterna.
16. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna.
17. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El.
18. El que cree en El no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.
19. Y este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, pues sus acciones eran malas.
20. Porque todo el que hace lo malo odia la luz, y no viene a la luz para que sus acciones no sean expuestas.
21. Pero el que practica la verdad viene a la luz, para que sus acciones sean manifestadas que han sido hechas en Dios.

Romanos 3:19-31
19. Ahora bien, sabemos que cuanto dice la ley, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se calle y todo el mundo sea hecho responsable ante Dios;
20. porque por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de El; pues por medio de la ley viene el conocimiento del pecado.
21. Pero ahora, aparte de la ley, la justicia de Dios ha sido manifestada, atestiguada por la ley y los profetas;
22. es decir, la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen; porque no hay distinción;
23. por cuanto todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios,
24. siendo justificados gratuitamente por su gracia por medio de la redención que es en Cristo Jesús,
25. a quien Dios exhibió públicamente como propiciación por su sangre a través de la fe, como demostración de su justicia, porque en su tolerancia, Dios pasó por alto los pecados cometidos anteriormente,
26. para demostrar en este tiempo su justicia, a fin de que El sea justo y sea el que justifica al que tiene fe en Jesús.
27. ¿Dónde está, pues, la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿La de las obras? No, sino por la ley de la fe.
28. Porque concluimos que el hombre es justificado por la fe aparte de las obras de la ley.
29. ¿O es Dios el Dios de los judíos solamente? ¿No es también el Dios de los gentiles? Sí, también de los gentiles,
30. porque en verdad Dios es uno, el cual justificará en virtud de la fe a los circuncisos y por medio de la fe a los incircuncisos.
31. ¿Anulamos entonces la ley por medio de la fe? ¡De ningún modo! Al contrario, confirmamos la ley.


2º Corintios 5:14-21
14. Pues el amor de Cristo nos apremia, habiendo llegado a esta conclusión: que uno murió por todos, por consiguiente, todos murieron;
15. y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.
16. De manera que nosotros de ahora en adelante ya no conocemos a nadie según la carne; aunque hemos conocido a Cristo según la carne, sin embargo, ahora ya no le conocemos así.
17. De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es ; las cosas viejas pasaron; he aquí, son hechas nuevas.
18. Y todo esto procede de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por medio de Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación;
19. a saber, que Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo, no tomando en cuenta a los hombres sus transgresiones, y nos ha encomendado a nosotros la palabra de la reconciliación.
20. Por tanto, somos embajadores de Cristo, como si Dios rogara por medio de nosotros; en nombre de Cristo os rogamos: ¡Reconciliaos con Dios!
21. Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en El.


Tarea: 
1. Reflexiona y explica en qué sentido cabe hablar de «ética cristiana».
2. ¿Cuál es la diferencia entre la auto-forja del carácter (ética), y la acción de Dios en la creación y desarrollo de la nueva persona en/por Cristo?

En el texto de Francisco Lacueva, podemos seguir leyendo:


"A) El cristiano debe aceptarse a sí mismo como es; respetarse a sí mismo y así será respetado de los demás; desarrollar sus facultades y ejercitar sus dones sin complejos... de modo que... tenga un verdadero sentido de la competencia y la responsabilidad, pues es un creyente en todas partes y toda su conducta ha de ser de testimonio. También ha de seguir a Cristo en el modo de sufrir las contrariedades (1ª Ped. 2:21), sin quejarse de los demás ni de la Providencia.
B) Ha de evitar todo lo perjudicial para su espíritu, para su alma o para su cuerpo, pero es legítimo el recreo honesto, las diversiones que relajan la tensión e instruyen, los "hobbies" que ayudan a desarrollar la capacidad artística o literaria... y sobre todo, ha de procurar alimentar su espíritu con la oración, la meditación y el estudio de la Palabra de Dios". (Página 175) 

Tarea
Explica: ¿Cómo puedes ser responsable con Dios, tu familia, vida, sexualidad, bienes y verdad? ¿Qué conductas y/o actitudes implica cada uno de estos ámbitos de responsabilidad para ti? (Puedes hacer una tabla para elaborar una respuesta completa)



Al final de su libro, Lacueva desarrolla el tema de la Ética Social, y escribe:

1. El hombre es un ser social
"Nuestros primeros padres fueron creados por Dios en familia que se había de multiplicar (Gén. 1:28) y dotados de la facultad de comunicarse con lenguaje articulado consciente (Gén. 2:19-20). Por tanto, el hombre fue creado como un ser social y, como tal, necesita ser justo también en este aspecto. Por eso, hablamos de una ética social.

2. La justicia social
... afecta específicamente a las relaciones sociales de individuos, empresas, comunidades, etc. en los aspectos laborales, salariales, etc. Considera, pues, al hombre, no sólo como individuo, sino en cuanto ser social que debe cooperar al servicio del bien común desde la base, de la misma manera que el Estado tiene obligación, por justicia distributiva, de fomentar ese mismo bien común desde la altura." (Páginas 202-203)



Tarea: ¿Cuál es tu responsabilidad para con el prójimo, en especial los últimos: justicia económica, justicia social?


martes, 12 de febrero de 2019

2.2. 4º ESO Bloque 2: Historia de la Salvación

El aporte de Flavio Josefo

José ben Matityahu

"... nació en el 37/38 d.C. en una familia de la clase alta sacerdotal. Recibió una esmerada formación cultural, especialmente de la ley mosaica. Poseía fincas en Judea. Inició su vida pública en el 63/64 d.C. con una misión delicada, a la edad de 23 años: defender a ciertos sacerdotes ante el emperador. Posteriormente es designado máximo jefe militar en la región de Galilea (seis meses del año 66 d.C.). Cuando la ciudad es tomada por Vespaciano se ocultó y finalmente se entrega a los romanos. En Jerusalén lo dan por muerto, y lo lloran como un héroe, pero al saber que se había rendido al enemigo lo consideran un desertor. Josefo se granjea el favor de Vespasiano y de su hijo Tito. Luego, Josefo sirve a Tito de intérprete para transmitir sus comunicados a la población judía de Jerusalén. Tras la conquista de Jerusalén, Josefo acompañó a Tito a Roma, obtuvo la ciudadanía romana. En Roma Josefo elaboró su obra. Josefo murió con posterioridad al 93/94..." (Se desconoce la fecha exacta). Tomado de Antigüedades judías, Ed. Akal, 2009, (páginas 12-14)    


Flavio Josefo escribe sobre Ciro:


1. En el año primero del reinado de Ciro, esto es a los setenta años de la transmigración de nuestro pueblo a Babilonia, Dios se apiadó de su cautividad y tribulaciones, según lo predijo Jeremías antes de la destrucción de la ciudad o sea que después de estar cautivos al servicio de Nabucodonosor y sus sucesores por espacio de setenta años, de nuevo regresarían a su tierra, edificarían al Templo y retornarían a la antigua prosperidad. Así lo predijo. Conmovieron estas profecías a Ciro, quien escribió a toda el Asia en esta forma:
"El rey Ciro dice: Puesto que el Dios supremo de toda la tierra me ha constituido en rey, creo que este Dios es el que adoran los israelitas. Este, por intermedio de profetas, predijo que restauraría su Templo en Jerusalén en tierra de Judá."

2. Ciro se informó de estos acontecimientos por la lectura del libro de sus profecías que doscientos diez años antes  había dejado Isaías. Este aseguro que Dios le dijo secretamente:
"Quiero que Ciro, a quien designaré rey de pueblos grandes y poderosos, restituya mi pueblo a su tierra y que reedifique el Templo."
Esto fue predicho por Isaías ciento cuarenta años antes de que el Templo fuera destruido. Ciro lo leyó, y admirado por la inspiración divina, ansió cumplir lo que estaba escrito. Reunió a los más ilustres judíos que se encontraban en Babilonia, y les dijo que los facultaba para que regresaran a su patria y reedificaran tanto Jerusalén como el Templo de Dios; además quería ayudarlos, y escribía a los jefes y sátrapas de las regiones vecinas a la de los judíos, que les entregaran oro y plata para la construcción del Templo y ganado para los sacrificios.

3. Después que Ciro anunció esto a los israelitas, los jefes de las dos tribus, Judá y Benjamín, así como los levitas y sacerdotes, partieron para Jerusalén. Muchos, sin embargo, quedaron en Babilonia para no abandonar sus propiedades. Una vez llegados allí, todos los amigos del rey los ayudaron y contribuyeron a la construcción del Templo, unos con oro, otros con plata y varios con gran cantidad de rebaños y caballos. Dieron gracias a Dios, y sacrificaron víctimas tal como se hacía antes, como si la ciudad estuviera ya edificada y revivieron la solemnidad de otros tiempos. 
Ciro les devolvió los vasos de Dios que el rey Nabucodonosor trasladara a Babilonia, después de haber hecho saquear el Templo. Encargó de estas tareas a Mitridade, su tesorero, con orden de entregarlos a Abasaro, para que los guardara hasta que el Templo estuviera edificado, y luego se los diera a los sacerdotes y a los jefes del Templo que lo reemplazarían. También envió una carta de este tenor a los sátrapas de Siria:

"El rey Ciro a Sisines y Sarabasanes, salud.
He permitido a los judíos que habitan en mi reino, que si es de su agrado, regresen a su patria, reedifiquen su ciudad y restauren el Templo de Dios en Jerusalén, en el mismo lugar donde se encontraba antes. He enviado también a Mitridade, mi tesorero, y a Zorobabel, jefe de los judíos, para que pongan los fundamentos del Templo y lo edifiquen, de una altura de sesenta codos y otros tantos de amplitud; harán tres ringleras de piedra lisa y una de madera del país, como también un altar en el que sacrificarán a Dios. Quiero tomar por mi cuenta los gastos que todo esto ocasione. Además, he entregado a Mitridade, mi tesorero, y a Zorobabel, jefe de los judíos, los vasos que el rey Nabucodonosor sustrajo al Templo, para que los lleven a Jerusalén y los restituyan al Templo de Dios. Son los siguientes: cincuenta vasos de oro para refrescar, y cuatrocientos de plata; cincuenta copas de oro, y cuatrocientas de plata; cincuenta jarrones de oro, y quinientos de plata; cuarenta vasos de oro para las libaciones, y trescientos de plata; treinta copas de oro y dos mil cuatrocientas de plata, y además mil utensilios de diversas clases. Además otorgo a los judíos el regalo honorífico al que están habituados desde los tiempos antiguos, esto es, doscientas cincuenta mil quinientas dracmas de ganado mayor, vino y aceite, y veinte mil quinientas artabas de trigo. Ordeno que esto se les proporcione de los tributos de Samaria. Los sacerdotes inmolarán estas víctimas según los ritos mosaicos, y al ofrecerlas rogarán a Dios por la salud del rey y de su raza, para que el reino de los persas dure largo tiempo. El que no obedeciera estas órdenes o las tuviera por nulas, será crucificado y sus bienes confiscados."
La carta estaba escrita en estos términos. Los librados de la cautividad que partieron para Jerusalén. fueron en número de cuarenta y dos mil cuatrocientos sesenta y dos.

(Tomado de Antigüedades de los judíos, tomo II, CLIE, páginas 217-219) 



A partir del minuto 6:30 el vídeo habla de Ciro