1º ESO

viernes, 2 de octubre de 2026

1.4. 2º ESO Bloque 1 La Biblia y su estudio

Relatos paralelos

Hagamos un experimento: observa el siguiente vídeo y escribe lo que has visto, con la mayor cantidad de detalles que puedas.





Ahora vamos a comparar lo que ha escrito cada uno. ¿Hay diferencias? ¿Cuáles son?

En los evangelios podemos leer relatos de la resurrección y ascensión de Jesús, a los que llamamos relatos paralelos, porque se refieren al mismo episodio, pero narrado desde el punto de vista de cada autor de los evangelios.

Tarea: a medida que lees elabora una línea de tiempo donde vas a apuntar cada hecho importante. Al finalizar, publica la foto de tu trabajo.


Mateo

Mat 28:1 El domingo al amanecer, cuando ya había pasado el tiempo del descanso obligatorio, María Magdalena y la otra María fueron a ver la tumba de Jesús.
Mat 28:2  De pronto hubo un fuerte temblor de tierra, porque un ángel del Señor bajó del cielo y , acercándose al sepulcro, quitó la piedra que lo tapaba y se sentó sobre ella.
Mat 28:3  El ángel brillaba como un relámpago, y su ropa era blanca como la nieve.
Mat 28:4  Al verlo, los soldados temblaron de miedo y quedaron como muertos.
Mat 28:5  El ángel dijo a las mujeres:
 –No tengan miedo. Yo sé que están buscando a Jesús, el que fue crucificado.
Mat 28:6  No está aquí, sino que ha resucitado, como dijo. Vengan a ver el lugar donde lo pusieron.
Mat 28:7  Vayan pronto y digan a los discípulos: 'Ha resucitado, y va a Galilea para reunirlos de nuevo; allí lo verán. ' Esto es lo que yo tenía que decirles.
Mat 28:8  Las mujeres se fueron rápidamente del sepulcro, con miedo y mucha alegría a la vez, y corrieron a llevar la noticia a los discípulos.
Mat 28:9  En eso, Jesús se presentó ante ellas y las saludó. Ellas se acercaron a Jesús y lo adoraron, abrazándole los pies, y él les dijo:
 –No tengan miedo. Vayan a decir a mis hermanos que se dirijan a Galilea, y que allá me verán.
Mat 28:11  Mientras iban las mujeres, algunos soldados de la guardia llegaron a la ciudad y contaron a los jefes de los sacerdotes todo lo que había pasado.
Mat 28:12  Estos jefes fueron a hablar con los ancianos, para ponerse de acuerdo con ellos. Y dieron mucho dinero a los soldados, a quienes advirtieron:
 –Ustedes digan que durante la noche, mientras ustedes dormían, los discípulos de Jesús vinieron y robaron el cuerpo.
Mat 28:14  y si el gobernador se entera de esto, nosotros lo convenceremos, y a ustedes les evitaremos dificultades.
Mat 28:15  Los soldados recibieron el dinero e hicieron lo que se les había dicho. Y esta es la explicación que hasta el día de hoy circula entre los judíos.
Mat 28:16  Así pues, los once discípulos se fueron a Galilea, al cerro que Jesús les había indicado.
Mat 28:17  y cuando vieron a Jesús, lo adoraron, aunque algunos dudaban.
Mat 28:18  Jesús se acercó a ellos y les dijo:
 –Dios me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra.
Mat 28:19  Vayan, pues, a las gentes de todas las naciones, y háganlas mis discípulos; bautícenlas en el nombre del Padre, del Hijo y del espíritu Santo,
Mat 28:20  y enséñenles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Por mi parte, yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.

Marcos

Mar 16:1  Pasado el sábado, María Magdalena, María la madre de Santiago, y Salomé, compraron perfumes para perfumar el cuerpo de Jesús.
Mar 16:2  y el primer día de la semana fueron al sepulcro muy temprano, apenas salido el sol,
Mar 16:3  diciéndose unas a otras:
 –¿Quién nos quitará la piedra de la entrada del sepulcro?
Mar 16:4  Pero, al mirar, vieron que la piedra ya no estaba en su lugar. Esta piedra era muy grande.

Mar 16:5  Cuando entraron en el sepulcro vieron, sentado al lado derecho, a un joven vestido con una larga ropa blanca. Las mujeres se asustaron,
Mar 16:6  pero él les dijo:
 –No se asusten. Ustedes buscan a Jesús de Nazaret, el que fue crucificado. Ha resucitado; no está aquí. Miren el lugar donde lo pusieron.
Mar 16:7  Vayan y digan a sus discípulos, y a Pedro: 'Él va a Galilea para reunirlos de nuevo; allí lo verán, tal como les dijo. '
Mar 16:8  Entonces las mujeres salieron huyendo del sepulcro, pues estaban temblando, asustadas. Y no dijeron nada a nadie, porque tenían miedo.
Mar 16:9  Después que Jesús hubo resucitado al amanecer del primer día de la semana, se apareció primero a María Magdalena, de la que había expulsado siete demonios.
Mar 16:10  Ella fue y avisó a los que habían andado con Jesús, que estaban tristes y llorando.
Mar 16:11  Estos, al oír que Jesús vivía y que ella lo había visto, no lo creyeron.
Mar 16:12  Después de esto, Jesús se apareció en otra forma a dos de ellos que iban caminando hacia el campo.
Mar 16:13  Estos fueron y avisaron a los demás; pero tampoco a ellos les creyeron.
Mar 16:14  Más tarde, Jesús se apareció a los once discípulos, mientras ellos estaban sentados a la mesa. Los reprendió por su falta de fe y su terquedad, y a que no creyeron a los que lo habían visto resucitado.

Mar 16:15  y les dijo: "Vayan por todo el mundo y anuncien a todos la buena noticia.
Mar 16:16  El que crea y sea bautizado, obtendrá la salvación; pero el que no crea, será condenado.
Mar 16:17  y estas señales acompañarán a los que creen: en mi nombre expulsarán demonios; hablarán nuevas lenguas;  tomarán en las manos serpientes; y si beben algo venenoso, no les hará daño; además pondrán las manos sobre los enfermos, y estos sanarán."
Mar 16:19  Después de hablarles, el Señor Jesús fue levantado al cielo y se sentó a la derecha de Dios.
Mar 16:20  Ellos salieron a anunciar el mensaje por todas partes; y el Señor los ayudaba, y confirmaba el mensaje acompañándolo con señales milagrosas.

Lucas

Luc 24:1  pero el primer día de la semana regresaron al sepulcro muy temprano, llevando los perfumes que habían preparado.
Luc 24:2  Al llegar, se encontraron con que la piedra que tapaba el sepulcro no estaba en su lugar;
Luc 24:3  y entraron, pero no encontraron el cuerpo del Señor Jesús.
Luc 24:4  No sabían qué pensar de esto, cuando de pronto vieron a dos hombres de pie junto a ellas, vestidos con ropas brillantes.

Luc 24:5  Llenas de miedo, se inclinaron hasta el suelo; pero aquellos hombres les dijeron:
 –¿Por qué buscan ustedes entre los muertos al que está vivo?
Luc 24:6  No está aquí, sino que ha resucitado. Acuérdense de lo que les dijo cuando todavía estaba en Galilea:
Luc 24:7  que el Hijo del hombre tenía que ser entregado en manos de pecadores, que lo crucificarían y que al tercer día resucitaría.
Luc 24:8  Entonces ellas se acordaron de las palabras de Jesús,
Luc 24:9  y al regresar del sepulcro contaron todo esto a los once apóstoles y a todos los demás.
Luc 24:10  Las que llevaron la noticia a los apóstoles fueron María Magdalena, Juana, María madre de Santiago, y las otras mujeres.
Luc 24:11  Pero a los apóstoles les pareció una locura lo que ellas decían, y no querían creerles.
Luc 24:12  Sin embargo, Pedro se fue corriendo al sepulcro; y cuando miró dentro, no vio más que las sábanas. Entonces volvió a casa, admirado de lo que había sucedido.
Luc 24:13  Aquel mismo día, dos de los discípulos se dirigían a un pueblo llamado Emaús, a unos once kilómetros de Jerusalén.
Luc 24:14  Iban hablando de todo lo que había pasado.
Luc 24:15  Mientras conversaban y discutían, Jesús mismo se acercó y comenzó a caminar con ellos.

Luc 24:16  Pero aunque lo veían, algo les impedía darse cuenta de quién era.
Luc 24:17  Jesús les preguntó:
 –¿De qué van hablando ustedes por el camino? Se de tuvieron tristes,
Luc 24:18  y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, contestó:
 –¿Eres tú el único que ha estado alojado en Jerusalén y que no sabe lo que ha pasado allí en estos días?
Luc 24:19  Él les preguntó:
 –¿Qué ha pasado?
 Le dijeron:
 –Lo de Jesús de Nazaret, que era un profeta poderoso en hechos y en palabras delante de Dios y de todo el pueblo;
Luc 24:20  y cómo los jefes de los sacerdotes y nuestras autoridades lo entregaron para que lo condenaran a muerte y lo crucificaran.
Luc 24:21  Nosotros teníamos la esperanza de que él sería el que había de libertar a la nación de Israel. Pero y a hace tres días que pasó todo eso.
Luc 24:22  Aunque algunas de las mujeres que están con nosotros nos han asustado, pues fueron de madrugada al sepulcro,
Luc 24:23  y como no encontraron el cuerpo, volvieron a casa. Y cuentan que unos ángeles se les han aparecido y les han dicho que Jesús vive.
Luc 24:24  Algunos de nuestros compañeros fueron después al sepulcro y lo encontraron tal como las mujeres habían dicho, pero a Jesús no lo vieron.
Luc 24:25  Entonces Jesús les dijo:
 –¡Qué faltos de comprensión son ustedes y qué lentos para creer todo lo que dijeron los profetas!
Luc 24:26  ¿Acaso no tenía que sufrir el Mesías estas cosas antes de ser glorificado?
Luc 24:27  Luego se puso a explicarles todos los pasajes de las Escrituras que hablaban de él, comenzando por los libros de Moisés y siguiendo por todos los libros de los profetas.
Luc 24:28  Al llegar al pueblo adonde se dirigían, Jesús hizo como que iba a seguir adelante.
Luc 24:29  Pero ellos lo obligaron a quedarse, diciendo:
 –Quédate con nosotros, porque y a es tarde. Se está haciendo de noche. Jesús entró, pues, para quedarse con ellos.

Luc 24:30  Cuando y a estaban sentados a la mesa, tomó en sus manos el pan, y habiendo dado gracias a Dios, lo partió y se lo dio.
Luc 24:31  En ese momento se les abrieron los ojos y reconocieron a Jesús; pero él desapareció.
Luc 24:32  y se dijeron el uno al otro:
 –¿No es verdad que el corazón nos ardía en el pecho cuando nos venía hablando por el camino y nos explicaba las Escrituras?
Luc 24:33  Sin esperar más, se pusieron en camino y volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los once apóstoles y a sus compañeros,
Luc 24:34  que les dijeron:
 –De veras ha resucitado el Señor, y se le ha aparecido a Simón.
Luc 24:35  Entonces ellos dos les contaron lo que les había pasado en el camino, y cómo reconocieron a Jesús cuando partió el pan.
Luc 24:36  Estaban todavía hablando de estas cosas, cuando Jesús se puso en medio de ellos y los saludó diciendo:
 –Paz a ustedes.
Luc 24:37  Ellos se asustaron mucho, pensando que estaban viendo un espíritu.
Luc 24:38  Pero Jesús les dijo:
 –¿Por qué están asustados? ¿Por qué tienen esas dudas en su corazón?
Luc 24:39  Miren mis manos y mis pies. Soy yo mismo. Tóquenme y vean: un espíritu no tiene carne ni huesos, como ustedes ven que tengo y o.
Luc 24:40  Al decirles esto, les enseñó las manos y los pies.
Luc 24:41  Pero como ellos no acababan de creerlo, a causa de la alegría y el asombro que sentían, Jesús les preguntó:
 –¿Tienen aquí algo que comer?
Luc 24:42  Le dieron un pedazo de pescado asado, y él lo aceptó y lo comió en su presencia.
Luc 24:44  Luego les dijo:
 –Lo que me ha pasado es aquello que les anuncié cuando estaba todavía con ustedes: que había de cumplirse todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los libros de los profetas y en los salmos.
Luc 24:45  Entonces hizo que entendieran las Escrituras, y les dijo:
 –Está escrito que el Mesías tenía que morir, y resucitar al tercer día,
Luc 24:47  y que en su nombre se anunciará a todas las naciones que se vuelvan a Dios, para que él les perdone sus pecados. Comenzando desde Jerusalén, ustedes deben dar testimonio de estas cosas.
Luc 24:49  y yo enviaré sobre ustedes lo que mi Padre prometió. Pero ustedes quédense aquí, en la ciudad de Jerusalén, hasta que reciban el poder que viene del cielo.
Luc 24:50  Luego Jesús los llevó fuera de la ciudad, hasta Betania, y alzando las manos los bendijo.
Luc 24:51  y mientras los bendecía, se apartó de ellos y fue llevado al cielo.
Luc 24:52  Ellos, después de adorarlo, volvieron a Jerusalén muy contentos.
Luc 24:53  y estaban siempre en el templo, alabando a Dios.

Juan

Jua 20:1  El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro muy temprano, cuando todavía estaba oscuro; y vio quitada la piedra que tapaba la entrada.
Jua 20:2  Entonces se fue corriendo a donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, aquel a quien Jesús quería mucho,  y les dijo:
 –¡Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde lo han puesto!
Jua 20:3  Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro.
Jua 20:4  Los dos iban corriendo juntos; pero el otro corrió más que Pedro y llegó primero al sepulcro.
Jua 20:5  Se agachó a mirar, y vio allí las vendas, pero no entró.

Jua 20:6  Detrás de él llegó Simón Pedro, y entró en el sepulcro. Él también vio allí las vendas;
Jua 20:7  y además vio que la tela que había servido para envolver la cabeza de Jesús no estaba junto a las vendas, sino enrollada y puesta aparte.
Jua 20:8  Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro, y vio lo que había pasado, y creyó.
Jua 20:9  Pues todavía no habían entendido lo que dice la Escritura, que él tenía que resucitar.
Jua 20:10  Luego, aquellos discípulos regresaron a su casa.
Jua 20:11  María se quedó afuera, junto al sepulcro, llorando. Y llorando como estaba, se agachó para mirar dentro,
Jua 20:12  y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados donde había estado el cuerpo de Jesús; uno a la cabecera y otro a los pies.
Jua 20:13  Los ángeles le preguntaron:
 –Mujer, ¿por qué lloras?
 Ella les dijo:
 –Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde lo han puesto.
Jua 20:14  Apenas dijo esto, volvió la cara y vio allí a Jesús, pero no sabía que era él.
Jua 20:15  Jesús le preguntó:
 –Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?
 Ella, pensando que era el que cuidaba el huerto, le dijo:
 –Señor, si usted se lo ha llevado, dígame dónde lo ha puesto, para que yo vaya a buscarlo.

Jua 20:16  Jesús entonces le dijo:
 –¡María!
 Ella se volvió y le dijo en hebreo:
 –¡Rabuni! (que quiere decir: "Maestro").
Jua 20:17  Jesús le dijo:
 –No me retengas, porque todavía no he ido a reunirme con mi Padre. Pero ve y di a mis hermanos que voy a reunirme con el que es mi Padre y Padre de ustedes, mi Dios y Dios de ustedes.
Jua 20:18  Entonces María Magdalena fue y contó a los discípulos que había visto al Señor, y también les contó lo que él le había dicho.
Jua 20:19  Al llegar la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, los discípulos se habían reunido con las puertas cerradas por miedo a las autoridades judías. Jesús entró y , poniéndose en medio de los discípulos, los saludó diciendo:
 –¡Paz a ustedes!
Jua 20:20  Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y ellos sea legraron de ver al Señor.
Jua 20:21  Luego Jesús les dijo otra vez:
 –¡Paz a ustedes! Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes.
Jua 20:22  y sopló sobre ellos, y les dijo:
 –Reciban el Espíritu Santo.
Jua 20:23  A quienes ustedes perdonen los pecados, les quedarán perdonados; y a quienes no se los perdonen, les quedarán sin perdonar.
Jua 20:24  Tomás, uno de los doce discípulos, al que llamaban el Gemelo, no estaba con ellos cuando llegó Jesús.
Jua 20:25  Después los otros discípulos le dijeron:
 –Hemos visto al Señor. Pero Tomás les contestó:
 –Si no veo en sus manos las heridas de los clavos, y si no meto mi dedo en ellas y mi mano en su costado, no lo podré creer.
Jua 20:26  Ocho días después, los discípulos se habían reunido de nuevo en una casa, y esta vez Tomás estaba también. Tenían las puertas cerradas, pero Jesús entró, se puso en medio de ellos y los saludó, diciendo:
 –¡Paz a ustedes!

Jua 20:27  Luego dijo a Tomás:
 –Mete aquí tu dedo, y mira mis manos; y trae tu mano y métela en mi costado. No seas incrédulo; ¡cree!
Jua 20:28  Tomás entonces exclamó:
 –¡Mi Señor y mi Dios!
Jua 20:29  Jesús le dijo:
 –¿Crees porque me has visto? ¡Dichosos los que creen sin haber visto!
Jua 20:30  Jesús hizo muchas otras señales milagrosas delante de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro.
Jua 20:31  Pero estas se han escrito para que ustedes crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengan vida por medio de él.
Jua 21:1  Después de esto, Jesús se apareció otra vez a sus discípulos, a orillas del Lago de Tiberias. Sucedió de esta manera:
Jua 21:2  Estaban juntos Simón Pedro, Tomás, al que llamaban el Gemelo, Natanael, que era de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos discípulos de Jesús.
Jua 21:3  Simón Pedro les dijo:
 –Voy a pescar.
 Ellos contestaron:
 –Nosotros también vamos contigo.
 Fueron, pues, y subieron a una barca; pero aquella noche no pescaron nada.
Jua 21:4  Cuando comenzaba a amanecer, Jesús se apareció en la orilla, pero los discípulos no sabían que era él.

Jua 21:5  Jesús les preguntó:
 –Muchachos, ¿no tienen pescado?
 Ellos le contestaron:
 –No.
Jua 21:6  Jesús les dijo:
 –Echen la red a la derecha de la barca, y pescarán. Par  Así lo hicieron, y después no podían sacar la red por los muchos pescados que tenía.
Jua 21:7  Entonces el discípulo a quien Jesús quería mucho, le dijo a Pedro:
 –¡Es el Señor!
 Apenas oyó Simón Pedro que era el Señor, se vistió, porque estaba sin ropa,  y se tiró al agua.
Jua 21:8  Los otros discípulos llegaron a la playa con la barca, arrastrando la red llena de pescados, pues estaban a cien metros escasos de la orilla.
Jua 21:9  Al bajar a tierra, encontraron un fuego encendido, con un pescado encima, y pan.
Jua 21:10  Jesús les dijo:
 –Traigan algunos pescados de los que acaban de sacar.
Jua 21:11  Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la playa la red llena de grandes pescados, ciento cincuenta y tres; y aunque eran tantos, la red no se rompió.
Jua 21:12  Jesús les dijo:
 –Vengan a desayunarse
 Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían que era el Señor.
Jua 21:13  Luego Jesús se acercó, tomó en sus manos el pan y se lo dio a ellos; y lo mismo hizo con el pescado.
Jua 21:14  Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a sus discípulos después de haber resucitado.
Jua 21:15  Terminado el desayuno, Jesús le preguntó a Simón Pedro:
 –Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?
 Pedro le contestó:
 –Sí, Señor, tú sabes que te quiero.
 Jesús le dijo:
 –Cuida de mis corderos.
Jua 21:16  Volvió a preguntarle:
 –Simón, hijo de Juan, ¿me amas?
 Pedro le contestó:
 –Sí, Señor, tú sabes que te quiero.
 Jesús le dijo:
 –Cuida de mis ovejas.
Jua 21:17  Por tercera vez le preguntó:
 –Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?
 Pedro, triste porque le había preguntado por tercera vez si lo quería, le contestó:
 –Señor, tú lo sabes todo: tú sabes que te quiero.
 Jesús le dijo:
 –Cuida de mis ovejas.
Jua 21:18  Te aseguro que cuando eras más joven, te vestías para ir adonde querías; pero cuando y a seas viejo, extenderás los brazos y otro te vestirá, y te llevará a donde no quieras ir.
Jua 21:19  Al decir esto, Jesús estaba dando a entender de qué manera Pedro iba a morir y a glorificar con su muerte a Dios. Después le dijo:
 –¡Sígueme!
Jua 21:20  Al volverse, Pedro vio que detrás venía el discípulo a quien Jesús quería mucho, el mismo que en la cena había estado a su lado y le había preguntado: "Señor, ¿quién es el que te va atraicionar?"
Jua 21:21  Cuando Pedro lo vio, preguntó a Jesús:
 –Señor, y a este, ¿qué le va a pasar?
Jua 21:22  Jesús le contestó:
 –Si quiero que él permanezca hasta que yo vuelva, ¿qué te importa a ti? Tú sígueme.
Jua 21:23  Por esto corrió entre los hermanos el rumor de que aquel discípulo no moriría. Pero Jesús no dijo que no moriría. Lo que dijo fue: "Si quiero que él permanezca hasta que yo vuelva, ¿qué te importa a ti?"
Jua 21:24  Este es el mismo discípulo que da testimonio de estas cosas, y que las ha escrito. Y sabemos que dice la verdad.
Jua 21:25  Jesús hizo muchas otras cosas; tantas que, si se escribieran una por una, creo que en todo el mundo no cabrían los libros que podrían escribirse.

Y ahora...

Vamos a completar la información con el relato recogido por Lucas, en el libro de Hechos de los Apóstoles:

Hch 1:2  y hasta el día en que subió al cielo. Antes de irse, por medio del Espíritu Santo dio instrucciones a los apóstoles que había escogido respecto a lo que debían hacer. 
Hch 1:3  y después de muerto se les presentó en persona, dándoles así claras pruebas de que estaba vivo. Durante cuarenta días se dejó ver de ellos y les estuvo hablando del reino de Dios. 
Hch 1:4  Cuando todavía estaba con los apóstoles, Jesús les advirtió que no debían irse de Jerusalén. Les dijo: 
 –Esperen a que se cumpla la promesa que mi Padre les hizo, de la cual yo les hablé. 
Hch 1:5  Es cierto que Juan bautizó con agua, pero dentro de pocos días ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo. 
Hch 1:6  Los que estaban reunidos con Jesús, le preguntaron: 
 –Señor, ¿vas a restablecer en este momento el reino de Israel? 
Hch 1:7  Jesús les contestó: 
 –No les corresponde a ustedes conocer el día o el momento que el Padre ha fijado con su propia autoridad; 
Hch 1:8  pero cuando el Espíritu Santo venga sobre ustedes, recibirán poder y saldrán a dar testimonio de mí, en Jerusalén, en toda la región de Judea y de Samaria, y hasta en las partes más lejanas de la tierra. 
Hch 1:9  Dicho esto, mientras ellos lo estaban mirando, Jesús fue levantado, y una nube lo envolvió y no lo volvieron a ver. 
Hch 1:10  y mientras miraban fijamente al cielo, viendo cómo Jesús se alejaba, dos hombres vestidos de blanco se aparecieron junto a ellos 
Hch 1:11  y les dijeron: 
 –Galileos, ¿por qué se han quedado mirando al cielo? Este mismo Jesús que estuvo entre ustedes y que ha sido llevado al cielo, vendrá otra vez de la misma manera que lo han visto irse allá. 
Hch 1:12  Desde el monte llamado de los Olivos, regresaron los apóstoles a Jerusalén: un trecho corto, precisamente lo que la ley permitía caminar en sábado. 
Hch 1:13  Cuando llegaron a la ciudad, subieron al piso alto de la casa donde estaban alojados. Eran Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Santiago hijo de Alfeo, Simón el Celote, y Judas, el hijo de Santiago. 
Hch 1:14  Todos ellos se reunían siempre para orar con algunas mujeres, con María, la madre de Jesús, y con sus hermanos. 

Ejemplo de trabajo terminado:

1.3. 2º ESO Bloque 1 La Biblia

Resurrección y ascensión de Cristo


¿Cuántas maneras distintas tenemos de hacer un anuncio de un hecho importante?
¿Qué se anuncia en esta canción?


El apóstol Pablo utilizó su primer carta a los corintios para anunciar el mismo hecho. Vamos a leerlo:

1Co 15:1  Ahora, hermanos, quiero que se acuerden del evangelio que les he predicado. Este es el evangelio que ustedes aceptaron, y en el cual están firmes.
1Co 15:2  También por medio de este evangelio se salvarán, si se mantienen firmes en él, tal como yo se lo anuncié; de lo contrario, habrán creído en vano.

  15:3  En primer lugar les he enseñado la misma tradición que  yo recibí, a saber, que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras; que lo sepultaron y que resucitó al tercer día, también según las Escrituras;  y que se apareció a Cefas, y luego a los doce.
  15:6  Después se apareció a más de quinientos hermanos a la vez, la mayoría de los cuales vive todavía, aunque algunos ya han muerto.
  15:7  Después se apareció a Santiago,  y luego a todos los apóstoles.
  15:8  Por último se me apareció también a mí,  que soy como un niño nacido anormalmente.
  15:9  Pues yo soy el menos importante de los apóstoles, y ni siquiera merezco llamarme apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios.
1Co 15:11  Lo que importa es que, tanto yo como ellos, esto es lo que hemos predicado, y esto es lo que ustedes han creído.
1Co 15:12  Pero si nuestro mensaje es que Cristo resucitó, ¿por qué dicen algunos de ustedes que los muertos no resucitan?
1Co 15:13  Porque si los muertos no resucitan, entonces tampoco Cristo resucitó; y si Cristo no resucitó, el mensaje que predicamos no vale para nada, ni tampoco vale para nada la fe que ustedes tienen.
1Co 15:15  Si esto fuera así, nosotros resultaríamos ser testigos falsos de Dios, puesto que estaríamos afirmando en contra de Dios que él resucitó a Cristo, cuando en realidad no lo habría resucitado si fuera verdad que los muertos no resucitan.
1Co 15:16  Porque si los muertos no resucitan, entonces tampoco Cristo resucitó; y si Cristo no resucitó, la fe de ustedes no vale para nada: todavía siguen en sus pecados.
1Co 15:18  En este caso, también están perdidos los que murieron creyendo en Cristo.
1Co 15:19  Si nuestra esperanza en Cristo solamente vale para esta vida, somos los más desdichados de todos.
1Co 15:20  Pero lo cierto es que Cristo ha resucitado. Él es el primer fruto de la cosecha: ha sido el primero en resucitar.
1Co 15:21  Así como por causa de un hombre vino la muerte, también por causa de un hombre viene la resurrección de los muertos.
1Co 15:22  y así como en Adán todos mueren, así también en Cristo todos tendrán vida.
1Co 15:23  Pero cada uno en el orden que le corresponda: Cristo en primer lugar; después, cuando Cristo vuelva, los que son suyos.
1Co 15:24  Entonces vendrá el fin, cuando Cristo derrote a todos los señoríos, autoridades y poderes, y entregue el reino al Dios y Padre.
1Co 15:25  Porque Cristo tiene que reinar hasta que todos sus enemigos estén puestos debajo de sus pies;  y el último enemigo que será derrotado es la muerte.
1Co 15:27  Porque Dios lo ha sometido todo bajo los pies de Cristo.  Pero cuando dice que todo le ha quedado sometido, es claro que esto no incluye a Dios mismo, y a que es él quien le sometió todas las cosas.
1Co 15:28  Y cuando todo haya quedado sometido a Cristo, entonces Cristo mismo, que es el Hijo, se someterá a Dios, que es quien sometió a él todas las cosas. Así, Dios será todo en todo.
1Co 15:30  ¿Y por qué estamos nosotros en peligro a todas horas?
1Co 15:31  Porque, hermanos, todos los días estoy en peligro de muerte. Esto es tan cierto como la satisfacción que siento por ustedes en Cristo Jesús nuestro Señor.
1Co 15:32  Si yo, al luchar con las fieras en Éfeso, lo hubiera hecho por razones humanas, ¿qué habría ganado con eso? Si es verdad que los muertos no resucitan, entonces, como algunos dicen: "¡Comamos y bebamos, que mañana moriremos!"
1Co 15:33  No se dejen engañar. Como alguien dijo: "Los malos compañeros echan a perder las buenas costumbres."
1Co 15:34  Vuelvan verdaderamente al buen juicio, y no pequen, pues algunos de ustedes no conocen a Dios. Digo esto para que se avergüencen.
1Co 15:35  Tal vez alguno preguntará: "¿Cómo resucitarán los muertos? ¿Qué clase de cuerpo tendrán?"
1Co 15:36  ¡Vaya pregunta tonta! Cuando se siembra, la semilla tiene que morir para que tome vida la planta.
1Co 15:37  Lo que se siembra no es la planta que ha de brotar, sino el simple grano, sea de trigo o de otra cosa.
1Co 15:38  Después Dios le da la forma que él quiere, y a cada semilla le da el cuerpo que le corresponde.
1Co 15:42  Lo mismo pasa con la resurrección de los muertos. Lo que se entierra es corruptible; lo que resucita es incorruptible.
1Co 15:43  Lo que se entierra es despreciable; lo que resucita es glorioso. Lo que se entierra es débil; lo que resucita es fuerte.
1Co 15:44  Lo que se entierra es un cuerpo material; lo que resucita es un cuerpo espiritual. Si hay cuerpo material, también hay cuerpo espiritual.
1Co 15:45  Así dice la Escritura: "El primer hombre, Adán, se convirtió en un ser viviente"; pero el último Adán se convirtió en espíritu que da vida.
1Co 15:46  Sin embargo, lo espiritual no es primero, sino lo material; después lo espiritual.
1Co 15:47  El primer hombre, hecho de tierra, era de la tierra; el segundo hombre es del cielo.
1Co 15:48  Los cuerpos de la tierra son como aquel hombre hecho de tierra; y los del cielo son como aquel que es del cielo.
1Co 15:49  Así como nos parecemos al hombre hecho de tierra, así también nos pareceremos a aquel que es del cielo.
1Co 15:50  Quiero decirles, hermanos, que lo puramente material no puede tener parte en el reino de Dios, y que lo corruptible no puede tener parte en lo incorruptible.
1Co 15:51  Pero quiero que conozcan el designio secreto de Dios: No todos moriremos, pero todos seremos transformados
1Co 15:52  en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, cuando suene el último toque de trompeta. Porque sonará la trompeta, y los muertos serán resucitados para no volver a morir. Y nosotros seremos transformados.
1Co 15:53  Pues nuestra naturaleza corruptible se revestirá de lo incorruptible, y nuestro cuerpo mortal se revestirá de inmortalidad.
1Co 15:54  y cuando nuestra naturaleza corruptible se haya revestido de lo incorruptible, y cuando nuestro cuerpo mortal se haya revestido de inmortalidad, se cumplirá lo que dice la Escritura: "La muerte ha sido devorada por la victoria.
1Co 15:55  ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?"
1Co 15:56  El aguijón de la muerte es el pecado, y el pecado ejerce su poder por la ley.
1Co 15:57  ¡Pero gracias a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo!
1Co 15:58  Por lo tanto, mis queridos hermanos, sigan firmes y constantes, trabajando siempre más y más en la obra del Señor; porque ustedes saben que no es en vano el trabajo que hacen en unión con el Señor.
 

¿Qué cambiaría para ti si Jesucristo no hubiera resucitado?

1.1. 1º ESO Bloque 1: La Biblia

Concepto de revelación

¿Qué hace Ronaldo en la fotografía?


Noticia y vídeo publicados en Marca



El  7 de diciembre de 2013, el jugador  Cristiano Ronaldo ha acudido al Museo de Cera de Madrid para descubrir la escultura que se ha realizado en su honor.

Revelación deriva del griego apokálupsis = 

“quitar el velo” 
”descubrimiento”.


La revelación general, es aquella revelación de Dios que está a disposición de todos los seres humanos porque se descubre:
     en el universo creado (la naturaleza), y en el interior de las personas (conciencia).

Veamos algunos textos bíblicos sobre este tema:


… porque lo que se conoce acerca de Dios es evidente dentro de ellos, pues Dios se lo hizo evidente.
Porque desde la creación del mundo, sus atributos invisibles, su eterno poder y divinidad, se han visto con toda claridad, siendo entendidos por medio de lo creado, de manera que no tienen excusa.
Pues aunque conocían a Dios, no le honraron como a Dios ni le dieron gracias, sino que se hicieron vanos en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido.
Romanos 1:18-21


Faro de San Vicente (Sagres, Portugal)

Esta revelación es hecha a toda la humanidad, desde Adán y Eva tiene carácter universal.
Y lleva consigo una responsabilidad: la de responder (v. 20)

Ejemplos:
Los cielos proclaman la gloria de Dios, y la expansión anuncia la obra de sus manos.
Un día transmite el mensaje al otro día, y una noche a la otra noche revela sabiduría.
 No hay mensaje, no hay palabras; no se oye su voz.
 Más por toda la tierra salió su voz, y hasta los confines del mundo sus palabras. En ellos puso una tienda para el sol,  y éste, como un esposo que sale de su alcoba, se regocija cual hombre fuerte al correr su carrera.
De un extremo de los cielos es su salida, y su curso hasta el otro extremo de ellos; y nada hay que se esconda de su calor.
Salmo 19:1-6

Vía Láctea, nuestra galaxia.

Otro ejemplo:

Entonces Pablo poniéndose en pie en medio del Areópago, dijo: Varones atenienses, percibo que sois muy religiosos en todo sentido.
Porque mientras pasaba y observaba los objetos de vuestra adoración, hallé también un altar con esta inscripción: AL DIOS DESCONOCIDO. Pues lo que vosotros adoráis sin conocer, eso os anuncio yo.
Dios que hizo el mundo y todo lo que en él hay , puesto que es Señor del cielo y de la tierra, no mora en templos hechos por manos de hombres , ni es servido por manos humanas, como si necesitara de algo, puesto que El da a todos vida y aliento y todas las cosas;  y de uno hizo todas las naciones del mundo para que habitaran sobre toda la faz de la tierra, habiendo determinado sus tiempos señalados y los límites de su habitación, para que buscaran a Dios, si de alguna manera, palpando, le hallen, aunque no está lejos de ninguno de nosotros; porque en El vivimos, nos movemos y existimos, así como algunos de vuestros mismos poetas han dicho: "Porque también nosotros somos linaje suyo."
Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la naturaleza divina sea semejante a oro, plata o piedra, esculpidos por el arte y el pensamiento humano.
Por tanto, habiendo pasado por alto los tiempos de ignorancia, Dios declara ahora a todos los hombres, en todas partes, que se arrepientan, porque El ha establecido un día en el cual juzgará al mundo en justicia, por medio de un Hombre a quien ha designado, habiendo presentado pruebas a todos los hombres al resucitarle de entre los muertos.
Hechos 17:22-31

Pablo estaba enseñando que Dios creó a los seres humanos para que lo buscaran y encontraran.

Puedes ampliar la comprensión de estos versículos del libro de Hechos (17:22-31), analizando el texto siguiente, tomado del libro "Eternidad en suscorazones":

Además, hay una revelación especial: es aquella revelación histórica de Dios al pueblo de Israel y por medio de Jesucristo. Y ha sido registrada (escrita) en la Biblia.

Cuando leemos el Antiguo Testamento descubrimos que Dios se deja ver, conocer, descubrir; sobre todas las cosas, Dios habla.







Quienes escribieron la Biblia no intentaron probar la existencia de Dios por medio de argumentos, sino que daban por sentado que Dios estaba involucrado en los acontecimientos.